Tras finalizar todas las declaraciones de testigos, profesionales y pruebas, ha sido turno para el acusado
“Teníamos una relación normal, con consumo de drogas, pero normal”, así ha comenzado declarando el acusado y asesino confeso del crimen de Béjar en su intervención respondiendo a las preguntas del Ministerio Fiscal. Ha sido el último en declarar tras hacerlo los testigos en los días previos y después de las conclusiones presentadas por Toxicología esta misma mañana. Recordando su relación con la víctima, ha explicado que a Béjar llegaron en enero de 2022. Tras una semana en casa del padre de Béjar “yo conseguí trabajo, pedí un préstamo y alquilamos una casa”.
Las discusiones “frecuentes frecuentes no eran, eran sobretodo por el consumo", recordando que ya desde 2021 ya "no estábamos bien”. Ha negado que tuviera control sobre ella, o que la 'vigilase' asegurando que "yo era una persona que me iba a las 4 de la mañana a trabajar y las llaves quedaban en casa. Yo cuando salía de trabajar tenía que ir a por las llaves a donde ella trabajaba y luego ya me iba a casa”. Del mismo modo, ha negado que hubieran existido comportamientos violentos antes y que no la había pegado y ha afirmado que era la víctima quien se quedaba con el dinero.
Sobre la relación más actual que tenóan, ha detallado que meses antes "dijimos que nos dábamos un tiempo, pero arreglamos las cosas. Discutíamos como cualquier pareja. Le dije que me quería ir de la casa, en julio, y me fuí de la casa. Hablé con mi madre y me llevé para allí casi toda mi ropa”. Sin embargo, ha añadido que ese mismo día volvió a la casa.
En fechas ya más próximas a los hechos, “ella en ningún momento me manifestó que quisiera dejar la relación”, ha dicho contundente. “Yo nunca he tenido llaves de la casa, si salía era con ella. Salía de mi casa al trabajo y del trabajo a la casa”, ha explicado. Añadiendo posteriormente que “nunca pensé ni he tenido la intención de acabar con la vida de ella, y si la he tenido que me caiga encima toda la desgracia de Dios. Yo fuí el primero que dejó la relación en julio y ella me fue a buscar a casa de mis padres”.
Horas antes del crimen habían acordado que él se iría al día siguiente de casa. Sin embargo, la noche de los hechos la víctima llegó a a la casa sobre las 23:30h de la noche. “Desde la habitación me llamó y me dijo que si quería una raya y nos metimos una". asegurando que ella era la primera que llevó la bolsa de 5 gramos que consumieron, inhalando y también cocinado, esa noche. Posteriormente, “sobre la 1 de la mañana me preguntó si tenía dinero y me dijo que se lo diera, que me lo iba a devolver y salí y compré mas droga. Ella me abrió y cuando llegué ella me volvió a abrir".
Según avanzaba la noche “ella quería más”, en referencia a la droga. “Era la vida que llevábamos. Le dije que no porque yo estaba colocadísimo. Me dijo de vender un altavoz y salí para venderlo y así comprar más droga. Volví y ella me abrió la puerta”. Posteriormente ha explicado que se quedó viendo la tele y al rato la víctima le llamó para que le llevase un cigarro. "Me dijo que fuese a comprar más droga y le dije que no iba a ir a por más".
Tras esos avanzaba la noche y ha declarado que la víctima, "comenzó a insultarme y a escupirme, a decirme ‘te he montado los cuernos’ y le dije que era un putón. Ella se puso enfrente de mí y me lanzó el cenicero y yo, creo que de forma impulsiva, la cogí por el cuello”, ha expresado. “La agarré para que no me siguiera pegando. La agarré, la apreté y no medí la fuerza con la que la apreté, la solté y se golpeó. Cuando la cogí vi que no respiraba. Yo pensé que era del golpe pero cuando cayó lamentablemente ya estaba muerta”, ha declarado. Con respecto al cenicero ha negado en reiteradas ocasiones que le golpeara con él. “Yo no le he pegado con el cenicero. Juro que en ningún momento le pegué con el cenicero”, ha añadido.
Continuando con la declaración, ha expresado que “estoy muy arrepentido de agarrarla de esa manera pero no tuve ninguna intención de matarla”. Tras los hechos, huyó del lugar. “Al ver que no respiraba entre en pánico, en shock. Agarré las llaves del coche, estaba como un pollo sin cabeza. Le puse la mano en el corazón y vi que no respiraba”, ha explicado.
Una vez en el viaducto “quería quitarme del medio” y ha expresado que “no sabe” que le hizo no lanzarle al final. “Solamente el hecho de pensar que le he quitado la vida a una persona me quería quitar del medio”, ha continuado explicando ante el Ministerio Fiscal. Sobre el hecho de que dijese a los agentes que no quería ir a Topas, ha dicho que fue porque “nunca he estado preso y había escuchado muchas cosas. Yo tengo los pies en el suelo, sé que condena voy a tener, soy consciente de que hay una persona a la que se le ha quitado la vida".
En respuestas a la Acusación Particular, ha declarado que esa noche no se fue a casa de sus padres porque estos “tenían las casas en obras”. La declaración ha continuado con el acusado visiblemente emocionado y afectado.
Por su parte, en el turno de la defensa, ha admitido que en la tarde de los hechos había consumido tequila y cervezas y ha reiterado que “solo la agarró del cuello” y que “en su vida le ha tapado la boca”. Sobre las infidelidades, ha dicho que “nunca me había dado indicios de que me fuese infiel”. En la actualidad el acusado está en tratamiento contra el consumo de drogas y ha detallado que “quiere rehabilitarse”.
Cabe recordar que durante las tres jornadas en las que se ha desarrollado la vista oral, han declarado los testigos, miembros de la familia de la víctima, así como los agentes policiales que acudieron al lugar de los hechos y al lugar en el que el acusado se iba a tirar por el viaducto.
Tras esas declaraciones, los forenses explicaron que la víctima había muerto por asfixia, a causa de un proceso "mixto de estrangulación y sofocación".
Tras la declaración de todos los testigos, el jurado popular se ha retirado a deliberar hasta que se tenga un veredicto.