La Fiscalía solicita para él una pena de 21 años de prisión por un delito de asesinato con las agravantes de género y parentesco, mientras la familia de la víctima reclama justicia
La Audiencia Provincial de Salamanca acogerá desde el próximo lunes, 26 de enero, la vista oral contra A.R.Z.L., el hombre acusado de acabar con la vida de su expareja en Béjar el 30 de agosto de 2023. El juicio, que se celebrará con jurado popular hasta el día 30, sentará en el banquillo al autor confeso de un crimen que dejó a cuatro hijos menores de edad sin su madre.
El Ministerio Fiscal solicita una pena de 21 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía, apreciando las agravantes de género y parentesco, aunque contempla la atenuante de confesión. Por su parte, la acusación particular eleva la petición hasta los 25 años.
El suceso provocó una profunda conmoción en Béjar. La víctima, una mujer de 40 años de edad, era madre de cuatro niños pequeños, una circunstancia que agravó el dolor de sus allegados y la indignación de los vecinos. Tras conocerse los hechos, la ciudadanía se movilizó en concentraciones de repulsa contra la violencia machista.
La familia de la fallecida, días después de los hechos, reclamaban justicia. "Ha dejado a sus cuatro hijos chiquitos, lo único que pedimos es justicia. No queremos nada más, justicia", manifestaban en una concentración en el municipio bejarano desde el entorno de la víctima. En referencia al procesado, los familiares han expresado su deseo de una condena ejemplar: "Solo pedimos que se haga justicia y que no vuelva a ver la luz del sol".

Familiares y amigos de la víctima en una concentración en Béjar en 2023
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron en un contexto de ruptura de la pareja. El Ministerio Público sostiene que el acusado atacó a la mujer de forma sorpresiva golpeándola en la cabeza con un cenicero. Posteriormente, aprovechando su indefensión, se habría sentado sobre ella para asfixiarla hasta causarle la muerte.
Tras el crimen, A.R.Z.L. huyó del domicilio con la intención inicial de quitarse la vida en un viaducto cercano, algo que finalmente no hizo. Fue él mismo quien contactó con la Policía Nacional para confesar los hechos e indicar su ubicación, lo que facilitó su detención inmediata. Además, ha trascendido que el acusado tenía antecedentes por denuncias de violencia doméstica contra su padre y su hermano que datan del año 2005.
A partir del lunes, las partes expondrán sus argumentos ante el jurado popular: