Con motivo de San Francisco de Sales, el obispo se reunió con los medios, y analizó la actualidad de la diócesis, los retos futuros y los proyectos del 2026.
El obispo de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana, mantuvo en la mañana del viernes el tradicional desayuno informativo con los medios de comunicación que cubren la actualidad mirobrigense, con motivo de la festividad de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, que se celebra este sábado 24 de enero. El encuentro contó también con la presencia del vicario general de la diócesis, José María Rodríguez-Veleiro.
Durante la reunión, el prelado realizó un balance de la actividad diocesana del último curso pastoral, adelantó algunos de los principales hitos que marcarán la agenda de este año y valoró sus cuatro años al frente de la diócesis, aniversario que se cumplió el pasado 8 de enero.
El encuentro comenzó con la presentación oficial de Miguel Navarro como nuevo director de Comunicación de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, siendo este su primer desayuno informativo con los medios desde su incorporación al cargo.
En su intervención, el obispo valoró muy positivamente las actividades desarrolladas con motivo del Jubileo, que calificó como una experiencia “hermosa”. Destacó especialmente la dinámica seguida en los siete arciprestazgos rodericenses, donde fieles de distintos pueblos se reunieron gracias al uso de autobuses en una ermita concreta para, posteriormente, dirigirse en procesión hasta la iglesia del municipio elegido, donde se celebraba la Eucaristía. Estas jornadas combinaron celebraciones penitenciales, procesiones y momentos de convivencia. Pero más allá del aspecto religioso, Mons. Retana subrayó el importante valor humano y social de estos encuentros en un contexto marcado por la despoblación rural. Reunir a cientos de personas, muchas de ellas mayores, para compartir una tarde de convivencia supuso, según indicó, una experiencia muy enriquecedora para las comunidades locales.
De cara a 2026, el obispo avanzó la celebración de una asamblea de la Región del Duero los días 30 de abril, 1 y 2 de mayo en Ávila, en la que participarán obispos, vicarios y arciprestes de toda la región. Como principal novedad, este año la asamblea contará también con la participación de seglares, siendo 25 los representantes de la Diócesis de Ciudad Rodrigo. De este encuentro saldrán decisiones orientadas a mejorar la atención pastoral en los pueblos, que comparten problemas comunes como la despoblación y la escasez de sacerdotes.
En este sentido, Mons. Retana calificó la situación como preocupante, aunque señaló que la diócesis civitatense se encuentra en mejores condiciones que otras zonas, como algunas áreas de la diócesis de Salamanca, donde hay sacerdotes que deben atender hasta veinte pueblos, lo que obliga a unificar celebraciones y ajustar horarios. En este contexto, puso en valor el papel de los celebrantes de la Palabra o seglares en los núcleos más pequeños, destacando la importancia de que las comunidades sigan reuniéndose, escuchen la Palabra de Dios y mantengan viva la vida parroquial. Asimismo, recordó la necesidad de cuidar a los sacerdotes y evitar que celebren más de tres misas diarias para preservar el sentido pastoral de la Eucaristía.
El obispo también incidió en la importancia de trabajar de forma conjunta en las campañas de Cáritas y Manos Unidas, aclarando que es la diócesis quien determina el destino de los fondos recaudados en cada campaña, siempre conforme a su finalidad específica. En este ámbito, recordó los convenios existentes con la Diputación de Salamanca y la Junta de Castilla y León, a través del proyecto Revitare, para la mejora de infraestructuras parroquiales. En este sentido, destacó el proyecto de remodelación de la casa parroquial de Bouza por 120 mil euros, que se destinará al alquiler social para facilitar la permanencia de personas en situación de dificultad, contribuyendo modestamente a paliar el problema demográfico de la zona.
Asimismo, hizo un llamamiento a las parroquias para que sepan que no están solas y que la diócesis está presente para apoyarles ante cualquier dificultad, subrayando el esfuerzo por estar no solo en Ciudad Rodrigo, sino también en el resto del territorio.
Para finalizar, Mons. Retana realizó una valoración muy positiva de sus cuatro años al frente de las diócesis de Ciudad Rodrigo y Salamanca, reconociendo que el inicio fue complejo, pero agradeciendo el apoyo del vicario general José María Rodríguez-Veleiro, de su entorno cercano y de los sacerdotes. Destacó el buen clima existente en el presbiterio, la participación en los actos comunes y la buena acogida que siempre ha recibido por parte de los fieles. El obispo concluyó resaltando la sólida red de comunicación y contactos existentes en la diócesis, que considera una de sus grandes fortalezas.