La institución provincial lleva a cabo, con la Junta de Castilla y León y los ayuntamientos, la construcción de nuevas estaciones depuradoras de aguas residuales.
La protección del entorno natural y la mejora de la calidad de vida en el medio rural se han convertido en una prioridad para la Diputación de Salamanca. Prueba de ello es que la institución provincial está llevando a cabo un ambicioso plan de modernización de infraestructuras hidráulicas que permitirá dotar de sistemas de depuración eficientes y sostenibles a decenas de municipios de la provincia.
La construcción de nuevas estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) en la provincia de Salamanca es una realidad gracias a la colaboración con la Junta de Castilla y León y los ayuntamientos beneficiarios. Estas intervenciones se desarrollan en aplicación del Protocolo General de Actuación suscrito en 2020 entre la Junta de Castilla y León y las diputaciones provinciales para promover sistemas de depuración de aguas residuales. Mediante este acuerdo, la Diputación de Salamanca destina el 40% de la inversión; el gobierno regional, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), sufraga otro 40%; y el 20% restante corresponde a los ayuntamientos.
Gracias a este convenio, se van a construir más de 160 depuradoras en la provincia de Salamanca. A fecha de enero de 2026, el estado de ejecución de las depuradoras en la provincia de Salamanca en municipios de 500 a 2000 habitantes equivalentes, refleja que, de los 34 proyectos previstos, hay 9 proyectos ya ejecutados, 16 en ejecución y 2 cuyas obras están en licitación. En cuanto a las depuradoras de los municipios de menor tamaño, de 0 a 500 habitantes equivalentes en torno a unas 160, los proyectos se encuentran en su mayoría en redacción y otras ya están en proceso de ejecución.
La Diputación de Salamanca ha destinado, hasta el momento a la puesta en marcha de 19 depuradoras, más de 11,7 millones de euros, y pretende continuar incrementando esta inversión para lograr que todos los municipios de la provincia cuenten con un sistema de depuración adecuado, que le permita cumplir con la normativa existente en materia de depuración de aguas.
En este sentido, son cada día más municipios los que se suman a este programa de depuración, que además de financiar el 80% de la inversión les permite pagar el 20% restante en 25 años y les facilita la gestión ocupándose del mantenimiento de la EDAR la sociedad pública Somacyl por ese periodo de tiempo.

Las actuaciones en materia de depuración se enmarcan en el cumplimiento de la normativa europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas, que exige disponer de sistemas adecuados para evitar la contaminación de las aguas.
La Directiva 91/271/CEE sobre el tratamiento de aguas residuales obliga a que todas las aglomeraciones urbanas dispongan de dichos sistemas. Desde 2005, incluso las aglomeraciones de menos de 2.000 habitantes equivalentes deben contar con sistemas de depuración adecuados.
Es decir, la depuración en pueblos pequeños no es opcional, sino una obligación legal y una necesidad ambiental y social.
Y, en este sentido, el programa de depuración de la Junta y la Diputación busca facilitar este cumplimiento, especialmente en el medio rural.

El uso de la tecnología innovadora es una de las señas de identidad de las depuradoras que se están desarrollando en la provincia de Salamanca. Se están construyendo bajo dos modelos, el primero de ellos incorpora tecnología de humedales artificiales, una solución de bajo impacto visual y reducido coste energético que reproduce los procesos naturales de depuración. Este sistema incluye un pretratamiento para la eliminación de sólidos, una fase de decantación mediante tanque Imhoff y un tratamiento biológico a través de humedales horizontales, donde plantas macrófitas y microorganismos permiten la eliminación de los contaminantes.
Las instalaciones cuentan además con suministro eléctrico mediante paneles fotovoltaicos y procesos totalmente automatizados, lo que facilita su control remoto y reduce los costes de explotación.
En el segundo modelo, la tecnología que se instala consiste en un sistema de tratamiento mediante biodiscos en dos líneas, disponiendo de varias etapas.
Con iniciativas como esta, la Diputación de Salamanca consolida su papel como administración auxiliar de los municipios y como motor del desarrollo sostenible en el medio rural, apostando por infraestructuras modernas, eficientes y respetuosas con el entorno, que garantizan un futuro más limpio y saludable para los pueblos de la provincia.
