Los de Javier Hernández remontan dos veces y suman fuera de casa en un partido loco y de alternativas constantes
El Piensos Durán Albense arrancó con personalidad en el Pabellón Agustín Mouris y se llevó un empate de mérito ante el Noia Portus Apostoli por 6-6 en un encuentro vibrante, lleno de alternativas y marcado por la capacidad del conjunto salmantino para rehacerse a los golpes. No fue un partido sencillo, pero el equipo supo competir y sumar en una pista exigente, algo que el propio técnico valoró al final como “un punto, fuera de casa, que está siendo muy complicado puntuar”.
El plan salió desde el inicio. El conjunto de la villa ducal entró bien al partido y encontró premio casi de inmediato: Jorge Blázquez adelantó a los visitantes en el primer minuto (0-1), un gol que dio “un poquito más de tranquilidad” y permitió manejar mejor los primeros compases. Durante esos primeros cinco o seis minutos, el equipo supo salir de la presión y generar ocasiones, aunque el Noia logró igualar pronto el marcador (1-1, 7’).
Lejos de venirse abajo, los verdes volvieron a golpear. Álvaro Morales firmó el 1-2 en el minuto 9 tras una acción trabajada, pero a partir de ahí el encuentro entró en una fase complicada para los visitantes. El Noia apretó, dominó y castigó con dureza: tres goles en apenas tres minutos voltearon el marcador hasta el 4-2 (minutos 13, 15 y 16), aprovechando “no ser duros en defensa, segundas acciones y duelos”. Cuando parecía que el descanso llegaría con ventaja clara local, el Albense reaccionó: de nuevo Álvaro Morales recortó distancias (4-3, 19’), un gol que, en palabras del técnico salmantino, “nos vuelve a reactivar”.
Tras el descanso, el Albense dio un paso adelante. El equipo “hizo una muy buena segunda parte” y volvió a igualar el partido a través de Raúl Herrero (4-4, 27’). El Noia se adelantó otra vez (5-4, 28’), pero Daniel Ratero respondió con el 5-5 (32’). Poco después, Marcos Martín culminó la remontada visitante con el 5-6 en el minuto 34, reflejo de un equipo que fue capaz de “dar la vuelta al marcador por dos veces”.
En los minutos finales, el Noia apostó por el portero-jugador y el Albense defendió bien esa situación. El empate definitivo llegó en el 37’, en una acción que generó confusión, un gol fantasma que no llegó a entrar por completo en la portería, y que el colegiado dio por válida (6-6). Posteriormente, el propio árbitro reconoció su error tras ver repetida la acción, una circunstancia que no empaña el esfuerzo de un Piensos Durán Albense que supo sufrir y competir hasta el final.
El empate deja sensaciones positivas para los tormesinos, que siguen creciendo a domicilio y son conscientes de los aspectos a mejorar. “Debemos trabajar esas desconexiones”, insistió el técnico, poniendo el foco en la concentración y en ganar más duelos, pero también destacando la capacidad del grupo para levantarse y sumar en una de las pistas más complicadas del campeonato.