La ceremonia, que cumple 45 años desde su recuperación, fue oficiada por el viceguardián de los capuchinos, Mario García, ante la indisposición del padre Domingo Montero
La festividad de San Antón ha vuelto a reunir esta mañana a los dueños de mascotas de Salamanca en uno de los actos más entrañables del invierno charro. El Campo de San Francisco ha sido escenario, un año más, de la tradicional bendición de animales, una cita que ha contado con la asistencia de bastantes personas que no han querido perderse la oportunidad de acercar a sus fieles compañeros al rito religioso.
La ceremonia se ha celebrado en el entorno de la escultura de San Francisco de Asís, obra del escultor salmantino Venancio Blanco. El acto ha estado coordinado por la revista 'Ferias, mercados y mataderos', encargada de mantener viva esta costumbre en la agenda local.
La principal novedad de la jornada ha sido el cambio en el oficiante de la bendición. Aunque estaba prevista la presencia del padre Domingo Montero, superior del convento de los Capuchinos, finalmente ha sido Mario García, viceguardián del convento de los Padres Capuchinos, el encargado de impartir el agua bendita a los animales presentes debido a una indisposición del primero.
Perros, gatos y otras mascotas, muchos de ellos engalanados para la ocasión por sus dueños, han recibido la protección del santo en un ambiente festivo y familiar que reivindica el vínculo entre los ciudadanos y sus animales de compañía.
Este acto consolida una costumbre que fue recuperada hace ya 45 años. Tras un periodo en el que la tradición había desaparecido de la capital del Tormes, la iniciativa del veterinario Eleuterio Ferreira y el padre capuchino David de la Calzada permitió devolver a la ciudad esta celebración.
La ubicación del evento no es fortuita. La figura de San Francisco de Asís, ante cuya estatua se realiza el acto, mantiene un profundo simbolismo por su conocida hermandad con la naturaleza. De hecho, la tradición recuerda que, de no existir la figura previa de San Antonio Abad, San Francisco sería considerado el patrón natural de los animales.
Más allá del componente religioso, la jornada ha servido como homenaje a la función social que cumplen las mascotas, especialmente para aquellas personas que viven en soledad y que encuentran en estos animales una compañía fiel y constante.
VÍDEO Y FOTOS: DAVID SAÑUDO