La retirada de las luces no apaga el pulso de Miróbriga; simplemente cambia de compás al acercarse el Carnaval del Toro
Concluidas las celebraciones navideñas, Ciudad Rodrigo inicia esta semana la retirada del alumbrado, las figuras decorativas y el emblemático pino de la Plaza Mayor, cerrando así un ciclo festivo que ha transformado durante semanas el pulso urbano de la ciudad y de sus barrios y pedanías. La operación, que marca simbólicamente el final de las Pascuas, supone una inversión global de 46.490,62 euros entre los trabajos de instalación y desmontaje.
Las luces de Miróbriga no solo cumplieron una función estética. Su despliegue se convirtió en un reclamo que atrajo visitantes, reforzó el ambiente en las calles y actuó como estímulo directo para el comercio local en unas fechas particularmente competitivas, donde las grandes superficies y las ciudades de mayor tamaño suelen concentrar buena parte del consumo. En ese contexto, la ciudad del Águeda supo mantener su lugar en el mapa navideño gracias a una programación coral en la que se implicaron comerciantes, asociaciones vecinales y el propio Ayuntamiento.
Durante las semanas previas, concursos de decoración, mercados temáticos, actividades dirigidas a los jóvenes y el sorteo de un vehículo promovido por la Asociación de Empresarios de Ciudad Rodrigo AFECIR tejieron una oferta que reforzó la vida social y económica del municipio. La iluminación, lejos de ser un mero adorno, funcionó como hilo conductor de esa dinamización colectiva.
El contrato para los trabajos de montaje y retirada fue licitado el pasado mes de noviembre con un presupuesto inicial de 48.056,12 euros, siendo adjudicado finalmente a la empresa local Agustín Casado por 46.490,62 euros, la única oferta presentada y que permitió un ahorro de 1.565,5 euros respecto a la cantidad prevista.
Según el pliego de condiciones, las labores de desmontaje deberán quedar completamente finalizadas el próximo 18 de enero, fecha a partir de la cual la ciudad comenzará, casi sin transición, su particular metamorfosis: la preparación del Carnaval del Toro, cita que cada invierno vuelve a situar a Ciudad Rodrigo en el centro de todas las miradas.
La retirada de las luces no apaga el pulso de Miróbriga; simplemente cambia de compás.