Las restricciones preventivas de la Junta de Castilla y León por la Dermatosis Nodular Contagiosa han obligado al Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo a celebrar el Toro de San Sebastián del 17 de enero sin cabestros. Esta misma normativa pone en seria duda la celebración del Carnaval del Toro, ya que prohíbe mezclar reses de distintas ganaderías. El consistorio está a la espera de que las medidas se levanten después del 31 de enero o de negociar un protocolo específico.
Ciudad Rodrigo afronta un inicio de año marcado por la incertidumbre en su calendario taurino. La prórroga de las medidas preventivas decretadas por la Junta de Castilla y León frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa ha obligado al Ayuntamiento mirobrigense a modificar el desarrollo del Toro de San Sebastián y a mirar con preocupación hacia el Carnaval. Si las restricciones se mantienen más allá del 31 de enero, la celebración grande de la localidad podría verse seriamente comprometida.
La normativa autonómica vigente prohíbe la concentración de animales de la especie bovina de diferentes procedencias para evitar la difusión de la enfermedad. Esta circunstancia impide la presencia de cabestros en los festejos populares si estos no pertenecen a la misma ganadería que los astados, un requisito logístico difícil de cumplir en la mayoría de los casos.
La primera consecuencia directa de esta situación afectará al Toro de San Sebastián, programado para el próximo 17 de enero. El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo ha confirmado que el festejo se celebrará sin la presencia de bueyes en el recorrido, acatando estrictamente la normativa regional.
El concejal y presidente de la Comisión Taurina, Ramón Sastre, ha explicado que la ganadería que suministra el toro para este evento "no tiene bueyes preparados" para realizar el encierro, lo que hace inviable cumplir con el requisito de unidad de procedencia que exige la Junta. "Esto es lo que marca la normativa y tenemos que cumplirla", ha señalado el edil, confirmando la adaptación del festejo a las circunstancias sanitarias.
Más allá de la cita de San Sebastián, la preocupación en el Consistorio se centra en el Carnaval del Toro. La complejidad logística de este evento, que requiere un gran número de reses y paradas de bueyes para los múltiples encierros y desencierros, hace prácticamente inviable su celebración bajo las restricciones actuales.
"Sería imposible hacer todos los eventos del Carnaval con los bueyes y los toros de una misma ganadería", ha reconocido Ramón Sastre. La diversidad de hierros y la necesidad de cabestros expertos de ganaderías especializadas chocan frontalmente con la prohibición de mezclar animales de distintas explotaciones.
Todas las miradas están puestas ahora en el 31 de enero, fecha en la que expira la actual prórroga de las medidas preventivas. El Ayuntamiento mantiene la calma a la espera de la evolución sanitaria durante este primer mes de 2026. En caso de que la Junta decida mantener las restricciones, el Consistorio solicitará la creación de un protocolo específico.
"Ese día se sabrá si se mantienen las medidas y entonces tendríamos que hablar con la Junta de Castilla y León y valorar la creación de un protocolo para poder celebrar el Carnaval del Toro y ver qué alternativas podría haber", ha indicado el responsable municipal.
Es importante destacar que las restricciones impuestas por la administración regional tienen un carácter estrictamente preventivo. Según informa la Junta de Castilla y León: