Los veteranos del Zamora C.F. se han proclamado campeones del torneo cuadrangular celebrado este domingo en los Campos de Toñete de Ciudad Rodrigo, tras vencer en la final al equipo anfitrión. La jornada deportiva sirvió además para rendir un emotivo homenaje al aficionado mirobrigense José Manuel Hernández Calamote por su lealtad al club.
El fútbol veterano ha sido el protagonista absoluto de este domingo en Ciudad Rodrigo. Los Campos de Toñete han acogido un torneo cuadrangular que ha reunido a una treintena de jugadores en una jornada donde la competición deportiva se ha entrelazado con el reconocimiento social y la memoria del club.
Más allá de los goles y las jugadas, el evento ha destacado por su ambiente de camaradería entre los cuatro conjuntos participantes. La iniciativa busca consolidarse como un punto de encuentro para exjugadores y aficionados, poniendo en valor la historia viva del fútbol regional a través de sus protagonistas.
El torneo ha contado con la participación de cuatro escuadras de veteranos que han ofrecido un buen nivel competitivo sobre el césped mirobrigense. Los equipos participantes han sido:
Tras las rondas eliminatorias, la gran final ha enfrentado al equipo local contra el conjunto de la capital del Duero. Finalmente, han sido los veteranos del Zamora quienes se han llevado el trofeo de campeones tras imponerse al Ciudad Rodrigo en un partido disputado, dejando a los mirobrigenses con el subcampeonato en su propio feudo.
El verdadero eje central de esta edición ha sido el emotivo tributo rendido a José Manuel Hernández Calamote. La organización ha querido destacar la figura de este aficionado ejemplar, cuya vinculación con el club se define por una "dedicación silenciosa y constante".
Durante el acto de reconocimiento, se ha puesto en valor la forma de entender el deporte de Hernández Calamote, basada en pilares como el respeto, la lealtad y la convivencia. Estos valores, según han destacado desde la entidad, han quedado profundamente arraigados tanto en la institución como en la memoria colectiva de la afición mirobrigense a lo largo de los años.
Esta cita deportiva nace con el objetivo de perdurar en el tiempo. La organización ha establecido que el torneo tenga una periodicidad anual y que sirva como vehículo para honrar la memoria y el compromiso de la masa social del club.
La intención es que cada nueva edición reconozca a un seguidor destacado de la entidad, consolidando así una tradición que une "deporte y gratitud". De esta manera, el evento aspira a convertirse en una referencia ineludible dentro del calendario deportivo y social de Ciudad Rodrigo, estrechando lazos entre los veteranos del césped y los veteranos de la grada.