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La exposición de San Juan de la Cruz en Alba de Tormes suma un lienzo del Barroco de Pastrana
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ALBA DE TORMES

La exposición de San Juan de la Cruz en Alba de Tormes suma un lienzo del Barroco de Pastrana

Actualizado 31/12/2025 11:39

La obra, procedente del Convento del Carmen de Pastrana, representa el encuentro entre Santa Teresa y San Juan de la Cruz y es un ejemplo destacado de la Escuela Madrileña del Barroco.

La villa ducal de Alba de Tormes continúa enriqueciendo su oferta cultural y espiritual con la incorporación de una pieza de excepcional valor artístico e histórico a la exposición "San Juan de la Cruz: esperanza de alto vuelo". Se trata de un impresionante óleo sobre lienzo perteneciente a la Escuela Madrileña del siglo XVII, que llega procedente del museo del Convento del Carmen de Pastrana (Guadalajara) para ofrecer a los visitantes una ventana única al pasado de la orden.

Esta obra, que destaca no solo por sus dimensiones de 2,43 por 1,61 metros, sino también por su profunda carga teológica, invita al espectador a trasladarse al momento fundacional de la reforma carmelitana. El lienzo, rematado en forma de arco de medio punto, captura una escena de gran intimidad y trascendencia: el instante en que San Juan de la Cruz instruye a los novicios bajo la atenta mirada de Santa Teresa de Jesús.

La llegada de este cuadro refuerza el discurso narrativo de la muestra, permitiendo profundizar en la relación entre los dos santos y en la evolución artística del Barroco español.

Análisis de la obra: composición y simbolismo

La pintura representa con maestría el ambiente de recogimiento propio de la vida monástica. En la escena, San Juan de la Cruz aparece dirigiendo su "palabra certera" a los novicios del convento de Pastrana, mientras que Santa Teresa de Jesús escucha absorta. La composición no es casual: la disposición de los personajes y las líneas del pavimento confluyen en un punto central que dota de una gran profundidad a la escena, guiando la mirada del espectador hacia el núcleo de la acción.

Desde el punto de vista técnico, la obra presenta características notables:

  • Jerarquía visual: Los dos santos se sitúan en primer plano, destacando sobre el resto de figuras y dinamizando la escena.
  • Tratamiento de la luz: La iluminación, que penetra por las naves laterales de la iglesia conventual representada, crea una atmósfera densa y llena de religiosidad, típica del tenebrismo que evoluciona hacia el colorismo.
  • Estructura cromática: Se perciben tres planos claramente diferenciados por el uso del color, siguiendo una secuencia de cálido – frío – cálido.
  • Escenografía: Un retablo al fondo actúa como telón, mientras que la simetría de la arquitectura enmarca todo el conjunto con solemnidad.

Más allá de su valor estético, la obra "no solo se contempla, se medita", pues refleja la actitud de los frailes en recogimiento y meditación ante las enseñanzas que reciben.

El contexto histórico: la corrección del rigor en Pastrana

El lienzo narra un episodio fundamental en la historia de la Reforma. En junio de 1569, Santa Teresa fundó el Convento de San José de carmelitas descalzas en Pastrana y, un mes después, el de San Pedro para los frailes, gracias a la donación de una ermita por parte del príncipe de Éboli, Ruy Gómez de Silva.

San Juan de la Cruz llegó a esta localidad alcarreña a mediados de octubre de 1570 para ejercer como primer maestro de novicios. Durante su estancia, habitó en una cueva junto al convento —que aún se conserva— y centró su magisterio en dos pilares: la vida de oración y la adoración al Santísimo Sacramento.

Sin embargo, la pintura alude a una segunda etapa. Tras la marcha inicial de San Juan a Alcalá de Henares en 1571 para ser rector del nuevo colegio-convento, un joven maestro de novicios que quedó en Pastrana introdujo un régimen de mortificaciones humillantes y extravagantes. Ante esta situación, Santa Teresa ordenó el regreso de San Juan de la Cruz entre abril de 1571 y mediados de 1572.

El objetivo de este retorno, que el cuadro inmortaliza, fue moderar los excesos rigoristas y reconducir la formación hacia la verdadera espiritualidad del Carmelo Descalzo, basada en la oración interior y no en la severidad física desmedida.

La Escuela Madrileña y el auge del Barroco

La autoría del lienzo se enmarca en la Escuela Madrileña del siglo XVII, un movimiento que consolidó a la capital como el principal centro artístico de la península y representó el auge del Barroco en la corte española. Este estilo se define por la influencia directa de la monarquía y la Iglesia, alternando entre la temática religiosa de los encargos eclesiásticos y el retrato cortesano.

Esta escuela se caracteriza por una evolución desde el realismo tenebrista inicial hacia un estilo más colorista y dinámico. Sus obras destacan por el uso dramático de la luz y la sombra, así como por composiciones complejas que integran tendencias romanas y flamencas, influenciadas por las colecciones reales y los grandes maestros europeos.

Entre los representantes más destacados de esta corriente, que contextualizan la calidad de la obra expuesta en Alba de Tormes, figuran nombres de la talla de Diego Velázquez, Juan Carreño de Miranda, Claudio Coello, Francisco Rizi o Juan Bautista Maíno.

El escenario arquitectónico y Fray Alberto de la Madre de Dios

La obra procede del museo del Convento del Carmen de Pastrana, cuyo edificio actual se finalizó en 1601. Es imprescindible mencionar la figura de su tracista, fray Alberto de la Madre de Dios, reconocido actualmente como uno de los arquitectos españoles más importantes del siglo XVII y el introductor de las primeras formas barrocas en Castilla.

Fray Alberto no solo definió un modelo arquitectónico que se extendería a Portugal y Latinoamérica, sino que destacó por su faceta de ingeniero, siendo reclamado para solucionar problemas estructurales en edificios tan emblemáticos como la catedral de Toledo, el santuario de la Vera Cruz de Caravaca o el palacio ducal de Lerma.

Su vinculación con Pastrana fue total, hasta el punto de que falleció en dicho convento el 27 de diciembre de 1635. Los libros de la orden lo recuerdan como "uno de los más acertados y eminentes arquitectos de España", cuya opinión era estimada por los reyes Felipe III y Margarita de Austria para cualquier obra de envergadura.

Información práctica de la exposición

Para quienes deseen visitar la muestra y contemplar este lienzo inédito en la villa, los datos de interés son los siguientes:

  • Título: San Juan de la Cruz: esperanza de alto vuelo
  • Ubicación: Alba de Tormes (Salamanca)
  • Pieza destacada: Óleo sobre lienzo "San Juan de la Cruz enseñando a los novicios" (S. XVII)
  • Procedencia: Convento del Carmen de Pastrana