Uno de los lotes compuesto por un jamón y un lomo puso rumbo a Valladolid
De nuevo con la lluvia como acompañante permanente como ya ocurrió el año pasado (esta vez incluso con más frío), Ciudad Rodrigo vivió durante la mañana del sábado la parte central de su clásica Feria de Botijeros, cuya programación había arrancado en la tarde del viernes con un escape room para chavales titulado En busca del marrano perdido de la matanza tradicional.
Como es costumbre, esa matanza al estilo tradicional de un cebón donado por el Grupo Criado fue el hilo conductor de la mañana, que contó posiblemente con más público del que podía esperarse teniendo en cuenta las malas condiciones meteorológicas, siendo especialmente destacada la cantidad de personas que se acercaron a coger un plato de comida en el tramo final de la mañana, conformando una larguísima cola.
Al formar parte el evento del circuito de la Fiesta de la Matanza Tradicional de la Diputación de Salamanca, un maestro de ceremonias se encargó de narrar la parte inicial de la mañana, que comenzó con la llegada a la Plazuela del Buen Alcalde del cebón, que fue chamuscao en una de las esquinas del recinto, con la novedad respecto a años anteriores de que se emplearon helechos para ello, aunque como estaba lloviendo también acabó siendo necesario contar con la ayuda de la habitual bombona de butano.
Tras un pregón en torno al evento del maestro de ceremonias, se fueron desarrollando las tareas tradicionales del raspao, despiezado y descarnao, el picao y adobao, y el enfusao o llenao, todo ello a cargo de matarifes de la zona, Rosario Pérez (de las Olayas), integrantes del Grupo Amanecer, y otros colaboradores, entre ellos varios integrantes de la Corporación Municipal: Ana María Castaño, Vanesa García, Paola Martín Muñoz, José Manuel Jerez y Carmen Lorenzo (estos dos últimos vienen participando habitualmente).
En el tramo inicial, parte de esas personas se encargaron también de repartir a todos los presentes (hubo algunas personas que madrugaron bastante) perronillas, mantecados y aguardiente, a la par que les iban vendiendo papeletas para el sorteo que tuvo lugar al final de la mañana. Además de ir presenciando las tareas de la matanza, desarrolladas bajo una carpa debido a la lluvia, el público tuvo como otro entretenimiento el recorrer la veintena de puestos que hubo repartidos por los soportales, entre ellos uno de las bolilleras de Amanecer.
Inicialmente, estaba previsto que hubiera puestos de artesanía tanto en la Plazuela como en la Plaza Mayor, pero debido a la lluvia, y a que hubo bastantes ausencias, se concentraron todos en los soportales de la Plazuela, donde se reubicaron asimimo los juegos tradicionales de madera de TokaJogar (que iban a estar en la Plaza), con los que fueron jugando niños y mayores.
Esos juegos también los probaron, tras visitar las tareas de la matanza, y recorrer los puestos, los miembros de la Corporación Municipal que participaron en la habitual visita institucional, con la compañía del diputado comarcal Gerardo Marcos. Durante esa visita, el alcalde Marcos Iglesias resaltó que, pese al mal tiempo, “se está celebrando parcialmente la Feria”, con el objetivo de que “nos sirva para recordar la tradición”. Por su parte, la delegada de Ferias No Ganaderas, Ana María Castaño, comentó que se estaba adaptando la Feria al mal tiempo en la medida de lo posible.
A media mañana, se acercaron a la Plazuela varios tamborileros locales y de la zona, que estuvieron tocando bajo los soportales, animándose a bailar algunas personas. Esta animación musical se mantuvo hasta que llegó quizá el momento más esperado para la mayoría del público: el reparto del almuerzo de la matanza, en esta ocasión consistente en productos cárnicos del cerdo acompañados de vino dulce.
Coincidiendo con otro notable chaparrón, tuvo lugar la última cita matinal del programa, el sorteo entre todos los que habían comprado papeletas para ello de dos lotes compuestos cada uno de ellos por un jamón y un lomo. Ejerciendo como manos inocentes las hijas del alcalde (ya que eran los únicos niños que quedaban por allí), estos lotes recayeron en los números 0212 y 0178, apareciendo los poseedores de la papeleta con el número 0212, una pareja de Valladolid que llevaba desde primerísima hora siguiendo la matanza in situ.
José Manuel Jerez fue el encargado de hacer entrega del lote compuesto por el jamón y el lomo, descolgándolos de la especie de “altar de Corpus” –según lo definió el maestro de ceremonias- que se había ido configurado con los productos extraídos del cerdo. Los actos de la Feria de Botijeros 2025 se completarán a las 19.00 horas con un Encuentro de Tamborileros de toda la comarca.