Todos los que quisieron pudieron depositar en el Toro antes de ser quemado sus gargantillas de San Blas
Con el cielo calmado tras una jornada enrevesadísima en el apartado meteorológico, Ciudad Rodrigo puso punto y final de forma oficial al Carnaval del Toro 2025 (más allá del epílogo con el Domingo de Piñata) a primera hora de la noche del Martes, con el Pasacalles de Cenizos promovido por cerca de una treintena de peñas y asociaciones carnavaleras.
En concreto, las involucradas en esta edición han sido La Rebelión, Los Kolgaos, Y muchas más, Peña de Francia, La Roca, Arena en el Registro, El Revolcón, El Turre, Puerta del Desencierro, Polémika, Los primos shulos, Estamos en ello, La Gresca, Farinotas, El Aquelarre, El Cuerno SA, Amigos del Tema, Los Rotos, Paga Este, Águeda, Los del Casablanca, Zumbaos, Los Babuinos, El Vago y estos, Moraditas, Amigos del Alguacilillo, Asociación Charra del Caballo, SKBCH y la Asociación Cultural Carnavaldeltoro.es (se han estrenado Moraditas y SKBCH).
Representantes de esas entidades, así como todas aquellas personas que quisieron, se fueron acercando a última hora de la tarde hasta la Plazuela del Buen Alcalde, a donde había sido llevado el Toro de Cenizos que ha estado expuesto durante estos días de Carnaval, por gentileza del O.C., en el escaparate de la antigua tienda de Milar de la Rúa del Sol. De allí fue sacado por miembros de la Asociación Carnavaldeltoro.es con bastantes apuros (al igual que ocurrió al meterlo) por las dimensiones del animal creado por Ibernatur Taxidermia, es decir, por José Luis Martín con la ayuda de su familia.
El astado fue llevado en primer lugar hasta la vecina calle Caballeros del Santo Sepulcro, procediendo a continuación a trasladarlo con el desencierro en marcha hasta la Plazuela del Buen Alcalde, donde las peñas del ágora, así como otras involucradas en la iniciativa, tenían preparado un amplio convite del que fueron disfrutando los que fueron llegando, muchos de ellos al acabar el desencierro (que no finalizó hasta las 20.46 horas, cuando la hora oficial de inicio del encuentro de Cenizos en la Plazuela eran las 20.00 horas).
En torno a las 21.00 horas, se repartieron antorchas a las peñas y asociaciones implicadas, prendiéndolas, para iniciar un pasacalles breve, pero espectacular, desde la Plazuela del Buen Alcalde hasta la Plaza Mayor, encabezado por dos tamborileros, José Luis Del Solo y Juan Antonio Muñoz. En la parte central del ágora se habían colocado previamente varios palés de madera, sobre los cuales fue situado el Toro para que estuviese lo más alto posible y así su quema fuese contemplada sin problemas, sobre la arena o desde los tablaos.
Con las antorchas dispuestas ya alrededor, alguien fue a colocar su gargantilla de San Blas en el Toro, para que fuera quemada como en años anteriores, lo que dio el pistoletazo a que enseguida se acercasen a hacer lo mismo buena parte de los que estaban sobre la arena del ágora. Una vez dispuestas las gargantillas, algunos pañuelos carnavaleros y hasta un muñeco de Elmo (que fue protagonista en la apertura de las casetas del Paseo Fernando Arrabal), los portadores de las antorchas prendieron a la vez el Toro (más concretamente la vegetación colocada justo debajo).
A partir de ahí, el Toro fue ardiendo, aunque hubo que prender la cabeza de forma específica, ya que se resistía a arder (acabó cayendo al suelo). Coincidiendo con la quema, se lanzaron fuegos artificiales desde lo alto de la Casa Consistorial, mientras varios grupos de amigos y familias se hacían fotos de recuerdo de esta despedida del Carnaval del Toro 2025, deseando que llegue ya el siguiente, para el que quedan 346 días (será del 13 al 17 de febrero de 2026).
Una vez ya había ardido prácticamente el Toro, Bomberos de la Diputación se encargaron de dejar apagados por completo sus rescoldos.