Tuvo palabras especiales para los “aspirantes a toreros”, resaltando su “ilusión” como “gran motor”
Una vez proclamado David Gutiérrez Rosco como Triunfador, el acto del Bolsín Taurino Mirobrigense en la tarde-noche del Jueves de Casetas en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal continuó con el pregón de la institución a cargo del periodista taurino Gonzalo Izquierdo Mejías ‘Gonzalo Bienvenida’, que se ha convertido en el pregonero más joven de la historia de la institución, como resaltó el patriarca del Bolsín, Miguel Cid Cebrián (ausente por convalecencia), en unas palabras leídas por Tito Casado.
Gonzalo Bienvenida abrió su pregón con alabanzas para el Bolsín, considerando “encomiable” que durante 70 años vengan teniendo la “generosa y desinteresada dedicación” de “preocuparse de buscar relevo entre los toreros”. Desde su punto de vista, con este “esfuerzo” logran que “cada año vaya aumentando la afición” de los que se acercan al Bolsín, ya que “la afición a los toros es como el amor: o crece o mengua pero nunca se estanca”. En este primer tramo resaltó asimismo que la forma en la que se vive en Ciudad Rodrigo la tauromaquia, “con esta pasión, con este encanto, con este lujo es única en el mundo”.
Posteriormente, Gonzalo Bienvenida entró en un tramo de recuerdos personales, como de la vinculación de su familia con la de los Pérez-Tabernero, cuando “mi locura por el toreo me llevó a querer aprender a torear”, cuando entró en el museo que creó Juan Carlos Aparicio en Carreros de Fuenterroble, las cuatro orejas de José Tomás en 2008 en Las Ventas, o cuando conoció a El Viti.
El pregonero explicó que “he tenido el privilegio de nacer en una familia de toreros”, sintetizando la “historia torera” de su familia a través de lo publicado en 2007 por Laura Tenorio en la revista de los abonados de Las Ventas, que toma como hilo conductor una cornada sufrida por su bisabuelo en la plaza vieja de Madrid, en 1910. A través de ello, Gonzalo Bienvenida fue dando a conocer la historia de todos los miembros taurinos de su familia.
Concluida esa parte, el pregonero quiso volver en la parte final a “la esencia de este Bolsín, los aspirantes a toreros”, apuntando que “aunque la ilusión es un gran motor, pienso que el torero es un soñador” y que “no existe la fórmula secreta aunque muchos coincidimos en el común denominador del valor, la personalidad y el arte”, a lo que añadió que esas tres cualidades “de nada sirven sin la razón”.
Gonzalo Bienvenida explicó que “el torero resuelve ante el toro un auténtico misterio que cada tarde trato de descifrar en mis crónicas”, antes de cerrar su intervención mencionando a su cuñado Álvaro Burdiel, que llegó a ser finalista del Bolsín, a Antonio Risueño, y a Conrado, de quién dijo que “no he conocido una persona con más afición en mi vida”. Finalizado el pregón, que duró unos 25 minutos, se le impuso la insignia de oro del Bolsín entre grandes aplausos de todos los presentes.