La entidad financiera salmantina cierra un año de fuerte crecimiento, consolidando su modelo de banca de proximidad y su apuesta por el desarrollo económico y social de la región
La cooperativa de crédito Caja Rural de Salamanca ha presentado unos resultados espectaculares correspondientes al ejercicio 2024, con un beneficio neto de 30,48 millones de euros, lo que supone un impresionante incremento del 46,66% respecto al año anterior.
Estos resultados, que la propia entidad califica de "privilegiados", consolidan el modelo de banca de proximidad de Caja Rural de Salamanca y su compromiso con el desarrollo económico y social de las provincias de Salamanca, Ávila y Valladolid.
El éxito de Caja Rural de Salamanca se refleja en el crecimiento de todas sus magnitudes clave:
La rentabilidad de Caja Rural de Salamanca también destaca, con un ROE (rentabilidad sobre recursos propios) del 25,22% y un ROA (rentabilidad sobre activos totales medios) del 2,19%.
En cuanto a la solvencia, la entidad presenta unas ratios de capital de primer nivel y solvencia del 30,77%, con un superávit de capital de nivel I ordinario (CET1) de 141,55 millones de euros y un superávit de capital total de 122,69 millones de euros.
La morosidad se mantiene en niveles muy bajos (1,82%), muy por debajo de la media del sector, y la ratio de cobertura de los saldos dudosos es del 104,34%.
La ratio de eficiencia de Caja Rural de Salamanca se sitúa en un excelente 32,40%. Además, la entidad cuenta con una holgada posición de liquidez, como demuestran los indicadores LCR (1.215,1%) y NSFR (171,42%).
Estos resultados permiten a Caja Rural de Salamanca afrontar el futuro con optimismo y ambición. La entidad ha presentado recientemente su Plan Estratégico 2025-2027, centrado en el crecimiento y en las personas.
"Dedicaremos todos los recursos necesarios para potenciar aún más nuestros departamentos de Banca de Empresas, Banca Personal y Privada, Seguros y Medios de Pago", explica Ernesto Moronta, presidente de la entidad. "Así como pondremos especial foco en el segmento urbano y en el público joven".
Por su parte, Isabel Martín Arija, directora general de la entidad, asegura: "Estamos en un momento privilegiado para crecer sobre nuestras áreas de expansión, en las provincias de Salamanca, Ávila y Valladolid".
Desde su fundación en 1917, Caja Rural de Salamanca se ha caracterizado por su compromiso con la comunidad, la inclusión financiera y el desarrollo sostenible. La entidad cuenta con la mayor red de oficinas físicas en la provincia de Salamanca (30% del total) y está presente en municipios de menos de 2.000 habitantes, ofreciendo servicio a las personas mayores y vulnerables.
A través de su Fondo de Educación y Promoción, Caja Rural de Salamanca colabora con numerosas asociaciones, fundaciones y cooperativas, impulsando actividades culturales, deportivas y sociales.
En definitiva, Caja Rural de Salamanca demuestra que su modelo de banca ética y profesional es una apuesta de éxito económico y social.