Graves incidentes en 4 partidos y hasta un árbitro que tuvo que acabar el acta en casa "a causa del miedo y la inseguridad que sentía en ese momento"
Desgraciadamente, las noticias que nos gustaría no tener que contar se repiten en el fútbol base de Salamanca, como recogen las actas arbitrales. Campos desalojados por enfrentamientos entre seguidores, aficionados que saltan al terreno de juego con la intención a agredir a un entrenador, insultos y amenzas a los colegiados, expulsados que se niegan a salir del partido y muestran comportamientos violentos, y árbitros que tienen que acabar el acta en casa "a causa del miedo y la inseguridad que sentía en ese momento". ¿Cuándo parará todo esto?
En el partido de alevines disputado el sábado en el Neme entre el C.D. Hergar Helmántica y el C.D. Munibar Pizarrales C , el colegiado registraba en el acto estos hechos: "En el minuto 52 de partido un aficionado del conjunto visitante C.D. Munibar Pizarrales "C" saltó la valla perimetral del terreno de juego yéndose hacia el entrenador del conjunto local C.D. Hergar Helmántica "C" de forma alterada y recriminandole uno de sus actos. Dicha persona tuvo que ser detenida por el cuerpo técnico visitante para que no hubiera males mayores. Quedando todo ahí y no ocasionando más problemas a lo largo del periodo de juego que quedaba en el partido".
En el partido de Segunda Infantil entre el Helmántico y la U.D. Santa Marta en el Campo Municipal Ángel Pérez Huerta sucedía otro hecho lamentable, narrado así por el propio árbitro: "En el descanso del partido, cuando procedía a abandonar el terreno de juego camino de mi vestuario, un aficionado de la UD Santa Marta C, identificado como tal por las consignas que realizaba a lo largo del partido, se acercó a la valla separadora, visiblemente alterado, y se dirigió a mí a grandes voces en los siguientes términos: “¡Árbitro! ¡Ya está bien! Mira a ver que a mi hijo le están insultando hijo de puta y se han cagado en sus muertos, y sus muertos soy yo, a ver si voy a tener que enfadarme”.
Una vez finalizado el encuentro y cuando procedía a abandonar el terreno de juego, este mismo espectador se acercó a la valla de acceso a los vestuarios visiblemente alterado y en actitud inequívocamente violenta, se dirigió a mí diciendo: “¿Qué cojones te pasa a ti con el Santa Marta? ¿De qué vas? Le han dicho de todo a mi hijo, se han cagado en su puta madre y en sus muertos y no has hecho nada, es una puta vergüenza, me da igual que
hayamos ganado”, todo esto mientras otros aficionados de su propio equipo trataban de calmarle. De todo lo sucedido fueron testigos directos los jugadores del partido prebenjamín que se disputaba acto seguido".
También el sábado, en 3ª División Provincial de Juveniles, en el Campo Municipal Genci Villares, en el partido entre el Villares de la Reina y el Hergar Helmántica, el colegiado daba cuenta en el acta correspondiente de otro incidente. "En el minuto 67 de partido hubo un enfrentamiento en la grada entre un grupo en el que había aproximadamente 15 aficionados de ambos equipos en el que se produjeron empujones y encaramientos entre ambos, sin haber agresiones de mayor índole. Ante esta situación me dirigí al delegado de campo para informarle de que la grada debía ser desalojada para que los enfrentamientos no aumentaran y poder concluir el partido sin mayores incidencias.
Los oficiales de ambos clubes actuaron de manera correcta y colaboraron en todo conmigo para conseguir controlar la situación. Debido a este suceso el encuentro estuvo detenido por espacio de aproximadamente 5 minutos. Tras la reanudación y hasta el final del partido no hubo ningún otro incidente", relata el árbitro.
Finalmente, en el Ciudad Rodrigo - Villamayor de la 1ª División Provincial de Juveniles disputado en el Campo Municipal Toñete, un jugador del equipo local que fue expulsado "se negó en repetidas ocasiones a abandonar el terreno de juego, a pesar de mis indicaciones para que lo hiciese. Tras indicarle, una vez más, que debía marcharse a los vestuarios, este jugador, visiblemente alterado, se quitó la camiseta de juego, lanzándola al suelo con violencia y se ha lanzado a por mí en clara actitud agresiva y con la inequívoca intención de agredirme, teniendo que ser sujetado y apartado de mí por varios compañeros de su propio equipo", expone el colegiado.
Además otro jugador del Ciudad Rodrigo que fue expulsado posteriormente "por dirigirse a mí a grandes voces, gritándome visiblemente alterado y en actitud claramente agresiva, a escasa distancia de mí, en los siguientes términos: “¡¿Qué quieres que haga?! ¡Yo no puedo hacer nada! ¡Dedícate a arbitrar que es a lo que has venido!”, se indica en el acta.
Igualmente fue explulsado el entrenador local que al ver la tarjeta roja "muy alterado y en actitud muy agresiva, trató de llegar hasta mí con clara e inequívoca intención de agredirme, teniendo que ser sujetado por el Delegado de Equipo y el Delegado de Campo, que evitaron por muy poco que llegase a tocarme. Una vez que consiguieron entre ambos que abandonase el terreno de juego, se dirigió a mí a grandes voces en los siguientes términos: “¡Si te parece, ponte a hacer huelga otra vez! ¡Sois unos victimistas! ¡Os merecéis todo lo que os pase y más!”.
Y por si fuesa poco, "a partir del minuto 55 de partido, tras la ejecución de un tiro de penalti por parte del equipo visitante, un número indeterminado de aficionados pertenecientes al Ciudad Rodrigo CF, identificados como tales por las consignas que realizaron a lo largo de todo el encuentro, ubicados cerca de la esquina del terreno de juego más próxima al bar de las instalaciones deportivas profirieron múltiples insultos hacia mi persona en repetidas ocasiones, en especial tres varones; algunas de las expresiones que pude distinguir fueron las siguientes: “¡Eres un hijo de puta! ¡Eres un
chulo! ¡A la salida te vamos a esperar, a ver si entonces te ríes o lloras!”. Hubo más comentarios hirientes y amenazantes, los cuales no soy capaz de recordar debido a que me sentía superado por la situación de agresividad que había hacia mi persona. Instantes después, me dirigí al Delegado de Campo para informarle de los insultos que estaba recibiendo y de que el partido no iba a continuar mientras esos espectadores siguiesen en las instalaciones deportivas. Acto seguido, estas personas se han colocado fuera del vallado perimetral de las instalaciones deportivas, en la misma zona que se encontraban anteriormente, desde donde han continuado profiriendo todo tipo de insultos hacia mi persona.
Al indicarle al Delegado de Campo de que si persistían en su actitud, independientemente de que estuviesen fuera del vallado del campo, no iba a continuar disputándose el partido y que me marcharía a los vestuarios para llamar a la Guardia Civil, debido a que sentía una enorme inseguridad y temía por mi integridad física.
Durante la última media hora de partido, aproximadamente, tras los sucesos descritos en los apartados anteriores, un número indeterminado de aficionados del equipo local se ubicaron en la zona de acceso a los vestuarios. Repetidamente, se dirigieron a mí, diciéndome que me iban a esperar a la salida. Asimismo, en el otro extremo del terreno de juego, enfrente de la zona de banquillos, en la parte de la grada, un aficionado del equipo local, identificado como tal por las consignas que realizaba durante el partido, realizó de manera continua e insistente comentarios insultantes sobre el colectivo arbitral, entre los que pude distinguir los siguientes: “¡Sois unos payasos! ¡Sois todos malísimos! ¡Hasta que nos os den bien de verdad no vais a aprender nada!”.
Una vez finalizado el encuentro, el Delegado de Equipo local, el Delegado de Campo y una persona que accedió al terreno de juego que se identificó como el vigilante de seguridad del primer equipo del Ciudad Rodrigo me han acompañado hasta el vestuario arbitral, han esperado a que me cambiase y me han acompañado hasta mi coche particular, sin que hubiese ninguna incidencia destacable. El acta arbitral fue finalizada en mi domicilio particular debido a que en el momento de acceder al vestuario tras la finalización del partido no me encontraba en disposición de realizarla de manera adecuada, a causa del miedo y la inseguridad que sentía en ese momento. Durante todo el partido, no hubo presencia de fuerza pública en las instalaciones deportivas", concluye el colegiado de este encuentro.