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Indulto o amnistía para mí
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Indulto o amnistía para mí

Actualizado 22/11/2023 07:57
Raúl Izquierdo

Estoy escuchando mucho últimamente que es inminente que el gobierno conceda una amnistía (antes ya fueron indultados) a unos señores y señoras condenados por delitos muy graves, tan graves que el tribunal que los juzgó les condenó a unos cuantos años al trullo. Y lo cierto es que me he alegrado mucho, ¡muchísimo! y una luz color verde esperanza se ha encendido en mi corazón, tan necesitado de buenas noticias. Y es que me ví tan ilusionado con esta noticia que me armé de valor y de sólidos argumentos ante la autoridad competente el otro día:

  • Perdón, señor, reduzca la velocidad, estacione aquí y enséñeme la documentación (en ese momento puse cara de extrañeza, como si la cosa no fuera conmigo. Ante todo, no perder la dignidad)
  • Pero, señor agente, ¿es que ha ocurrido algo? ¿he cometido alguna irregularidad digna de su atención?
  • Pues usted sabrá. Como habrá visto, por toda la vía tiene señales que indican que la velocidad máxima permitida son 30 kms/ hora y parece que usted iba un poco más rápido…

(Es entonces cuando empiezo a usar los argumentos que yo creía infalibles)

  • Ya, pero verá, señor agente, yo he visto la señal, pero es que no he querido obedecerla
  • ¿Cómo? ¿Me está usted diciendo que lo ha hecho deliberadamente?
  • Pues sí, es decir, que lo he hecho porque así lo he considerado mejor y así me ha parecido
  • Muy bien. Entonces le voy a imponer la sanción correspondiente…
  • Espere, espere. ¿Por qué toma usted decisiones que van contra la convivencia? ¿No se da cuenta que con esta multa, me produce usted enfado, malestar y tensión?
  • ¿Cómo? La ley es para todos. Y si usted no la respeta, tienen una sanción.
  • ¿Una sanción? Señor agente, deje ese odio hacia mí que le mueve a ponerme la multa. No rompa la convivencia conmigo. Favorezca el diálogo y tiéndame la mano. Vamos a sentarnos en una mesa a dialogar y a escucharnos, que siempre podemos dar y recibir, no se ponga así.
  • Pues mire, le voy a poner la sanción por saltarse la prohibición y además, estoy tentado de ponerle otra por desacato a la autoridad
  • Que sepa que no voy a pagarla si me la pone.
  • ¿Es usted más que el resto de ciudadanos?
  • (Momento de duda) Ehhh, pues sí, tengo derechos históricos porque mis abuelos son de aquí de toda la vida y mi apellido familiar seguro que le suena…. y porque yo lo valgo. Además, que sepa que no me arrepiento de haber circulado a más velocidad porque he hecho uso de mi libertad de decisión frente al volante de mi vehículo. Así que le pido, ¡se lo exijo! que no me sancione. Y si lo hace, indúlteme, señor agente. Y por supuesto, quiero la amnistía por las multas del año pasado, que se borren como si nunca hubieran ocurrido.
  • Pues mire, aquí tiene la multa, y otra más por resistencia a la autoridad. Y porque no se contempla la tontería supina como motivo de sanción…
  • Le tengo que decir que usted me oprime y me pone la multa por mi ideología (que por cierto, puedo variarla según el momento).

En ese momento, el agente me extendió dos multas, un apercibimiento y una denuncia. Cuando se marchó, me quedé un instante en silencio y me dije a mí mismo una palabra que me definía en ese momento: Gilip… Está claro que esos argumentos que me parecían insuperables no funcionaron conmigo, ¡mecagüen! Yo que pensaba usarlos también para no pagar la hipoteca del próximo mes. Así que me fui de allí con cara de tonto de remate y con alguna multita más en mi bolsillo.

Cuando llegué a casa me fui directo a la Constitución que tengo en la mesilla de noche y leí el artículo 14 de la misma, ese que habla de que los ciudadanos somos todos iguales ante la ley. Precisamente cumplir la ley es lo que nos iguala a toda la ciudadanía y nos permite hablar de democracia. Miré la fecha de la publicación, por si acaso fuera una constitución ya caducada, pero no, era la vigente. Así que me fui a la cama, pero antes, hice la transferencia de las multas al ayuntamiento, no fuera que me cobraran el recargo por demora en el pago.

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