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Fallece el sacerdote Juan José Regalado, párroco de Linares de Riofrío durante 55 años
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Tenía 87 años

Fallece el sacerdote Juan José Regalado, párroco de Linares de Riofrío durante 55 años

Actualizado 02/11/2023 08:52
Redacción

Se ha instalado en el tanatorio de esta localidad, donde este jueves, 2 de noviembre, se celebrarán sus exequias, a las 16:30 horas en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El sacerdote diocesano Juan José Regalado ha fallecido a los 87 años de edad y después de 63 años de fecunda vida sacerdotal, 55 de ellos como párroco de Linares de Riofrío. Su fallecimiento en el Día de Todos Los Santos ha añadido un significado especial, de memoria y gratitud de las comunidades a las que sirvió y acompañó.

La capilla ardiente de Juan José se ha instalado en el Tanatorio de Linares de Riofrío, un lugar donde la comunidad parroquial podrá acompañarle en su último adiós. El funeral por su eterno descanso se celebrará este jueves, 2 de noviembre, a las 16:30 horas en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de la localidad, el mismo lugar que fue testigo de su incansable labor y dedicación. Posteriormente, recibirá sepultura en este pueblo.

Nacido en Quejigal, una pequeña localidad del municipio de Canillas de Abajo, en el Campo Charro de Salamanca, el 16 de febrero de 1936, Juan José ingresó en el Seminario diocesano y tras realizar sus estudios eclesiásticos fue ordenado presbítero en Salamanca, 16 de abril de 1960. Desde ese momento, su ministerio sacerdotal estuvo estrechamente ligado a las comarcas de la Sierras de Béjar y de Francia, donde ha dejado una huella imborrable.

Su ministerio sacerdotal

Sus primeros destinos lo llevaron a lugares como El Guijo de Ávila y Guijuelo. En 1963, asumió las parroquias de San Domingo, Herguijuela del Campo, Alberguería del Campo y la Sierpe. Dos años después, fue nombrado también párroco de Escurial de la Sierra. En 1968, llegó a Linares de Riofrío, donde inicialmente sirvió como ecónomo y, más adelante, como párroco, dedicando su vida sacerdotal a esta comunidad hasta el pasado mes de junio que se trasladó a vivir a la Residencia diocesana, en Salamanca.

Juan José Regalado juntos a los hermanos Oblatos de San José que llegaron a Linares de Riofrío en 2012 para fundar su primera comunidad en España.

En los últimos once años, Juan José vivió en fraternidad sacerdotal con la comunidad religiosa de los Oblatos de San José, quienes llegaron desde Perú en septiembre de 2012 para colaborar y fortalecer la pastoral de la parroquia de Linares, así como del arciprestazgo Virgen de la Peña de Francia.

Además de su labor como párroco, este sacerdote fue miembro del Consejo de Asuntos Económicos de la Diócesis, profesor de Primaria en el CRA “Alto Alagón” y el arcipreste del Arciprestazgo Virgen de la Peña de Francia. Don Juan José era sumamente querido en los pueblos a los que acompañó por su simpatía, entrega incansable y su generosidad. Esta estima se manifestó en numerosas ocasiones, como en 2010, cuando la comunidad de Linares de Riofrío le rindió un emotivo homenaje con la colocación de una placa con su nombre en el portal de la iglesia, al celebrar sus bodas de oro sacerdotales.

En 2015, tras largos meses de convalecencia, la comunidad recibió a este presbítero entre aplausos y abrazos durante la celebración del Domingo de Ramos. Y en medio del confinamiento por la pandemia de COVID, el 16 abril de 2020, don Juan José celebró junto a la comunidad de Oblatos de San José el 60º aniversario de su ordenación sacerdotal. En esta ocasión, debido a las circunstancias, la celebración se llevó a cabo a puerta cerrada en el templo parroquial, “con los compañeros, en el silencio de la oración y en la concelebración de la eucaristía”, como señaló. Los fieles pudieron acompañarle desde la distancia, ya que fue transmitida en directo a través de Facebook. Tal y como él mismo reconoció, “experimenté una experiencia insólita”, admitiendo con humildad lo que supuso celebrar ese aniversario, así como la Pascua y la fiesta de Nuestra Señora del Buen Suceso, “al no ver la sonrisa de la gente al sentir la alegría de la Resurrección en el encuentro de Cristo y su madre, María, despojada de su traje de luto y vistiendo el traje de fiesta”.

El pasado 15 de agosto, Juan José regresó emocionado a Linares de Riofrío para celebrar la fiesta de la Virgen de la Asunción. Hoy, esta comunidad parroquial llora la pérdida de su querido párroco, un sacerdote entregado en su ministerio, cuyo legado perdurará para siempre en las personas a las que acompañó con pasión y servicio incansable. Descanse en paz.

Fuente y foto: Diócesis de Salamanca