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'Buscando a Nebrija' llega a Sorihuela abriéndose camino por la Ruta de la Plata
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IGLESIA DE LA ASUNCIÓN

'Buscando a Nebrija' llega a Sorihuela abriéndose camino por la Ruta de la Plata

Actualizado 11/04/2022 11:30
Redacción

Nebrija, habiendo vivido cinco siglos atrás, fue un hombre que con sus palabras y sabiduría pretendió enmendar y corregir los errores de otros, dejando para siglos venideros un enorme legado cultural

El grupo Lazarillo de Tormes llega a Sorihuela llevando a Nebrija por el camino de la Ruta de la Plata, tan relevante y significativo entre los muchos trabajos que el gran humanista, nacido en Lebrija (Sevilla) llevó a cabo a lo largo de su vida.

Esta localidad, situada a pocos kilómetros de Béjar, fue en sus orígenes un cruce de caminos que la ubica en la famosa ruta de la plata. De este lugar de reposo y descanso de los que llegaban de Soria y se establecían en sus majadas, viene el topónimo de Sorihuela, una pequeña Soria.

La tarde del domingo 10 de abril, la bella iglesia de la Asunción congregaba a unos espectadores deseosos de conocer a Elio Antonio de Nebrija al que tanto debemos por sus aportaciones y logros y que, gracias al patrocinio del Área de Cultura de la Diputación de Salamanca, está llegando al numeroso público que disfruta con cada representación de este singular montaje teatral. Nebrija, habiendo vivido cinco siglos atrás, fue un hombre que con sus palabras y sabiduría pretendió enmendar y corregir los errores de otros, dejando para siglos venideros un enorme legado cultural. En los señoríos de Extremadura, gracias al mecenazgo de Don Juan de Zúñiga, Nebrija pudo disfrutar del sosiego y el tiempo para escribir la Gramática y los Diccionarios, pero también a lo largo de su vida sufrió en sus carnes el trato que la sociedad de su época daba a los intelectuales.

El numeroso público disfrutó con la música de Juan del Encina, vivió momentos de recogimiento y emotividad y derramó sus aplausos, sentidos y sinceros, con los que demostró el respeto por el autor y director de la obra, Denis Rafter, y el cariño por el trabajo y buen hacer del grupo Lazarillo de Tormes.