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Los defensores del medio ambiente, bajo una constante amenaza de muerte

Los defensores del medio ambiente, bajo una constante amenaza de muerte

OPINIóN
Actualizado 02/11/2021
Marcelino García

Un total de 212 personas defensoras de la tierra y del medio ambiente fueron asesinadas en 2019, y 227 en 2020. Un número alarmante si se tiene en cuenta que los defensores de la tierra son esenciales en la protección de los bosques y ecosistemas en rie

Juliette Vire. Defensora de derechos humanos.

La crisis climática se nota desde hace años con el calentamiento global, la deforestación, el derretimiento de los glaciares o la propagación de enfermedades. Y desde hace años, los defensores de la tierra y del medio ambiente luchan para proteger los ecosistemas que nos permiten vivir en un mundo sano. Sin embargo, son las primeras víctimas de las empresas o de los gobiernos.Los defensores del medio ambiente, bajo una constante amenaza de muerte | Imagen 1

La organización ecologista Global Witness registra 227 ataques contra defensores de la Tierra, una cifra que aumenta cada vez más. La mayoría de los crímenes se produjo en América del Sur, y más de la mitad en tres únicos países: Colombia, México y Filipinas. América Latina concentra más de dos tercios de los asesinatos, y más de la mitad de todos los casos de la región están relacionados con comunidades afectadas por la minería. Sólo uno se produjo en un país desarrollado (Canadá). Además, el 70% de las víctimas estaban trabajando en la defensa de los bosques y contra su deforestación e industrialización.

En efecto, "La agroindustria y el petróleo, el gas y la minería aparecen como los principales detonantes de los ataques contra personas defensoras de la tierra y el medio ambiente", señala la encargada de campañas de Global Witness, Rachel Cox. "Al mismo tiempo, son las industrias que propician el cambio climático a través de la deforestación y el aumento de las emisiones de carbono".

Así, al menos 89 de los delitos fueron llevados a cabo por sicarios contratados por compañías que tienen intereses económicos en los recursos naturales. Las instituciones también están implicadas. En los países afectados se han documentado 18 asesinatos a manos de las Fuerzas Armadas y otros 12 causados por miembros de la Policía.

¿Los asesinos protegidos por los Estados?

En muchos países de América del Sur los gobernadores hacen gala de negligencia hacia el medioambiente. Las políticas agresivas, como las del presidente Bolsonaro, para desarrollar las minerías y la agroindustria en la Amazonia, y la falta de protección por parte de los estados permiten a los asesinos matar sin ser perseguidos la mayoría de las veces. Así, grupos armados ilegales despojan las tierras protegidas por los ecologistas que se enfrentan a numerosas empresas, financiadoras y gobiernos.

Los pueblos indígenas siguen estando en mayor riesgo de sufrir represalias, con un 40% de víctimas pertenecientes a sus comunidades, mientras que cada vez más investigaciones demuestran que son precisamente sus tierras las menos deforestadas y las que destacan por los mejores resultados de conservación. Además, como los poderes estatales hacen caso omiso a los derechos de los pobladores indígenas de algunas zonas de Honduras, México, Colombia o Brasil, entre otros, los asesinatos pasan casi desapercibidos.

Los 227 ataques contados por Global Witness no comprenden las amenazas contra las personas defensoras, que incluyen intimidación, vigilancia, violencia sexual y criminalización. Así, podríamos añadir muchas más personas al número de víctimas.

Las tímidas victorias y esperanzas del año 2020

2020 fue también un año con algunos avances positivos para las luchas de los defensores del medio ambiente contra proyectos de deforestación o extracción de recursos. Por ejemplo, Noruega, el primer país productor de petróleo de la Unión Europea, anunció el 4 de diciembre el fin de toda explotación de petróleo y gas en el mar del Norte para el 2050. Además, en noviembre, el Tribunal Superior de Sudáfrica dio la razón a los activistas ecologistas y canceló la construcción de una de las mayores centrales de carbón del planeta.

Aunque el COVID 19 mató a millones de personas, también las emisiones de CO2 decrecieron. Durante la pandemia se produjo en muchas personas un verdadero cambio en las maneras de consumir y vivir más respetuosas del medio ambiente.

Además, la justicia también a veces hace justicia a las víctimas como el lunes 5 de julio cuando el Tribunal de Sentencia Nacional de Honduras reconoció a David Castillo como culpable del asesinato en 2016 de la líder indígena y defensora de la tierra Berta Cáceres.

Así, a pesar de los ataques y las represiones de algunos gobiernos, el trabajo que hacen los activistas continúa protegiendo el planeta. En cada país ahora los jóvenes apoyan las luchas de los defensores de la tierra como se ve con las marchas por el clima. La esperanza va de la mano de la lucha por los derechos humanos.

Fuente: AMNISTÍA INTERNACIONAL

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