Las puertas del CEIP Santa Teresa se abrieron de nuevo este pasado viernes para recibir a los alumnos en el inicio del nuevo curso escolar. Alba de Tormes al Día entrevista a su directora, María del Carmen López, para hablar acerca del nuevo curso académico, conocer la labor del centro o los futuros retos de la institución.
Pregunta: ¿Cómo va a ser el nuevo curso escolar que arranca en el CEIP Santa Teresa?
R: Confiamos en que se desarrolle en un marco de la mayor normalidad posible.
P: ¿Esperan que la normalidad regrese totalmente a las aulas este nuevo año educativo?
R: En nuestro caso, el curso pasado transcurrió con aceptable normalidad. La enseñanza mantuvo la presencialidad en todo momento y no fue necesario confinar aulas. Confiamos en que este curso sea igual.
P: ¿Hace cuánto tiempo que está a cargo de la dirección?
R: Este es mi séptimo curso a cargo de la dirección del centro .
P: ¿Qué es lo más complicado de desempeñar en la labor de directora del centro educativo?
R: Conjugar la gestión administrativa, la gestión de recursos materiales y humanos, la dinamización pedagógica y el liderazgo.
P: ¿Cómo define la filosofía del CEIP Santa Teresa?
R: Nuestro centro educativo se sustenta en la coordinación docente, encaminada al análisis de los resultados de nuestros alumnos y el diseño de estrategias de acción, orientadas a la mejora de los aprendizajes, competencias y práctica docente, atendiendo con equidad a la diversidad del alumnado.
P: ¿Qué retos futuros se marca la institución que dirige?
R: Mantener la atención integral del alumnado (académica, social y emocional), impulsar la calidad de la enseñanza y conseguir alumnos competentes para la sociedad del futuro, la adaptación continua y la adecuación de nuestras actuaciones a las circunstancias cambiantes, entre otras.
P: ¿Cambiaría algún aspecto relativo a la educación que reciben hoy en día los alumnos?
R: La educación no es exclusiva de los centros educativos. También recae en las familias, las administraciones educativas y la sociedad en su conjunto. Es imprescindible el compromiso de todos los componentes de la comunidad educativa y del conjunto de la sociedad. Los cambios deberían implicar a todos los sectores.