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“Pido que los que vivimos en los pueblos podamos hacerlo dignamente”, Encarnación Rogado,...
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Entrevista

“Pido que los que vivimos en los pueblos podamos hacerlo dignamente”, Encarnación Rogado,...

LAS VILLAS
Actualizado 09/05/2021
Jorge Holguera

Para esta mujer de Villoria, que llegó a ser diputada nacional, "en los pueblos está todo el saber del mundo"

Villoria es una localidad destacada por su resistencia a la despoblación. La sede de la Mancomunidad de Municipios de Cantalapiedra y Las Villas se encuentra en esta villa. Encarnación Rogado Hernández fue su presidenta durante ocho años. Es conocida por su incansable lucha a favor de los pueblos. Es presidenta de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, Amfar, en Salamanca, y de Mujeres Emprendedoras y Lideresas Sociales, Meliss. Fue concejal del Ayuntamiento de Villoria y presidenta de la Mancomunidad de Municipios de Cantalapiedra y estuvo en el Congreso como diputada nacional durante tres años en la VII legislatura.

¿Cómo llegó a la política?

Yo comencé a trabajar en Amfar, en Asaja y salía en los medios de comunicación. Se acercaron las elecciones y en Villoria se presentaban tres partidos, a raíz de ello, todos me preguntaron si me interesaba ir en sus listas. Siempre me ha interesado la política, por las personas y la idea que tenían de hacer en el pueblo decidí estar en el Partido Popular. Comencé como concejala, al entrar a gobernar nuestro grupo gracias al apoyo del tercer partido político. Después, convocaron a los alcaldes para la Mancomunidad, era la única mujer no alcaldesa y me eligieron presidenta de la Mancomunidad de Municipios Zona de Cantalapiedra y Las Villas, cargo en el que he estado mientras he sido concejala, dos legislaturas.

¿Estuvo ocho años?

Siempre dije que no estaría más y nunca dejé de ser concejala de Villoria por ser presidenta de la Mancomunidad, lo mismo que nunca deje de ser concejala y presidenta de la mancomunidad esos tres años que pasé en el Congreso como diputada nacional, sustituyendo a Fernando Fernández de Troconiz.

¿Ese tiempo no dejó de cumplir con su tarea de concejala y presidenta de la Mancomunidad?

Ni como presidenta de Amfar, porque mi responsabilidad es mi pueblo.

¿Cómo se define política e ideológicamente?

Soy una mujer total y absolutamente demócrata, que cree que la política es fundamental en la vida y que es para servir. Villoria es la excepción. Es verdad que aquí se ha mantenido la población porque se han hecho políticas del suelo, vender suelo adecuado para hacerte una vivienda. También es cierto que no estamos a 60 kilómetros de Salamanca, tardas 20 minutos, tienes dos carreteras magníficas. La realidad es que no todos los pueblos son así. También hay pueblos que están más cerca de Salamanca que Villoria y las familias se han quedado en la ciudad y no suelen ir nunca. Va la persona que trabaja la tierra y el resto no. Si no vas a un sitio, inevitablemente dejas de quererlo porque por desgracia ya no tenemos el tiempo que teníamos antes para sentarnos en la mesa y hablar de las cosas buenas de los pueblos.

¿Los pueblos tienen futuro?

Si la gente que vivimos en los pueblos encontramos una manera de que haya futuro y nos ayudan, porque si no, no hay forma humana. De qué me sirve la planta de bioetanol si no trabaja nadie de mi zona.

¿Qué falta en los pueblos?

Personas que verdaderamente se sienten, miren a los pueblos y digan: quiero hacer esto. Si yo tengo un buen proyecto y no me hace caso nadie, el proyecto se acaba.

Si alguien tiene una buena idea y está luchando por hacerla realidad y sólo ponen trabas, ¿llega un momento que desisten?

Si tú quieres sales adelante con el proyecto, aunque te pongan muchas pegas, que te las van a poner. El problema no son las pegas, es que no se interesan por los proyectos de los pueblos, porque si se interesaran segurísimo que pondrían menos trabas. Si alguien quiere, verdaderamente lo puede hacer. He localizado varias palabras pensando en usted: mujeres, pueblos, agricultura, valores, lucha y humildad.

¿Qué añadiría o quitaría?

No quitaría ninguna y pondría una, a veces me cabreo mucho. Pero aún sigo adelante, aunque me cabree, no hubiéramos hecho todo lo que hemos hecho, que han sido muchas cosas y muy importantes. Aunque me he cabreado muchas veces he pensado que lo tengo que hacer. Yo soy mujer de los pueblos y no puedo dejar que los pueblos se mueran y no me hagan caso. Aunque se rían un poco de mí.

¿De dónde viene su profundo amor a los pueblos?

Nací en un pueblo, en El Campo de Peñaranda, pero viví allí poco tiempo. En los pueblos está todo el saber del mundo. Escuchar y ver lo que hay en los pueblos y a la gente de los pueblos ha sido para mí donde más he aprendido. La vida empieza en un pueblo. Que existan los pueblos es fundamental. En los pueblos hay saber. Despreciar eso es muy triste. Es donde se empezó a hacer el vino y el pan. Los que nos están dejando se llevan con ellos cosas muy importantes. Yo, siempre que pueda, estaré aquí para reivindicar eso.

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