Lunes, 24 de enero de 2022
Volver Salamanca RTV al Día
¿O Ayuso o el caos?

¿O Ayuso o el caos?

OPINIóN
Actualizado 13/03/2021
Julio Fernández

Profesor de Derecho Penal de la Usal

En los últimos días estamos asistiendo al esperpento político más denigrante y al ridículo más espantoso de nuestra historia democrática. Si la política en un Estado Social y Democrático de Derecho debe estar presidida por el diálogo, la negociación, el consenso y la adopción de acuerdos por las vías democráticas, las reacciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso, disolviendo la Asamblea de Madrid y adelantando una convocatoria electoral en esa región, son todo lo contrario; utiliza formas y ademanes más propias de políticos reaccionarios y populistas y de dictadores déspotas y autoritarios. Un político que utiliza el argumento de que quiere gobernar en solitario, porque la alternativa es la libertad (es decir, ella, que es lo que considera, la libertad, aunque prohíba, como hizo el 8 de marzo, un acto de una ministra del gobierno de España con responsables de un colegio público de la Comunidad de Madrid y apoye vetos parentales) ?dime de lo que presumes y te diré de lo que careces- o el socialismo; dicho de otro modo, "o ella o el caos", no es un político que respeta los valores y principios del sistema democrático.

Pero el repugnante panorama político no se queda sólo en Madrid. En Murcia, el espectáculo bochornoso es aún mayor, porque Ciudadanos junto al PSOE presentaron una moción de censura y tan sólo dos días más tarde 3 tránsfugas de Ciudadanos convocaron una rueda de prensa junto al presidente de la comunidad, del PP, diciendo que, a pesar de haber firmado la moción, no la van a apoyar. El resumen de todo es que a los tres tránsfugas le han ofrecido sendas Consejerías en el gabinete regional. Es decir, compra de voluntades, caciquismo, corrupción política e institucional evidente. Pero la cosa no queda sólo ahí, sino que tanto el presidente López Miras, como una tránsfuga de ciudadanos acusan a los firmantes de la moción de censura de hacerlo por "ambiciones personales". ¿Cuáles son realmente las ambiciones personales? Porque si algunos firmantes ya no apoyan esa moción será porque van a obtener prebendas, en este caso formar parte del equipo de gobierno murciano. Esto, en Román Paladino y como dicen por nuestros pueblos, será porque les habrán "untao". ¡Qué vergüenza!

La presidenta madrileña quiere gobernar en solitario o a lo sumo con Vox (que son lo mismo) para anteponer los intereses partidistas y personales de ella y sus élites políticas, sociales y económicas a los intereses y problemas de la inmensa mayoría de los madrileños. Ejemplos tenemos miles en los menos de dos años que lleva gobernando la región: descuido de la educación y la sanidad públicas y los servicios sociales (la ratio profesor alumno, la atención sanitaria primaria y la atención pública a los mayores están muy deterioradas, ya se ha visto con la pandemia), se opone sistemáticamente a los acuerdos adoptados por aplastante mayoría en el consejo interterritorial y el ministerio de sanidad, donde se adoptan las medidas sanitarias, los cierres perimetrales y las limitaciones en reuniones sociales debido a la pandemia y, lo que es más grave, proclama públicamente que no los va a cumplir, a pesar de ser adoptados por un órgano colegiado creado al efecto para estos asuntos, siguiendo co los mismos ademanes en la gestión que sus predecesores Aguirre, Ignacio González y Cristina Cifuentes, todos ellos "embadurnados" por los presuntos casos de corrupción política habidos en la Comunidad de Madrid y lo que está denunciando Bárcenas en las sesiones del juicio por la Caja B del PP que se está celebrando estos días en la Audiencia Nacional.

En definitiva, Ayuso está conduciendo por el sentido contrario de la autopista simplemente porque quién gestiona el tráfico rodado en esa vía no es de su agrado. Ya se sabe lo que ocurre cuando alguien va en sentido contrario en una autopista, aunque lo peor en estos casos no es que el "suicida" culmine su propósito, sino que ponga en peligro la vida y la integridad de las personas que transitan en vehículos conducidos adecuadamente. Ya lo ha dicho el hasta ahora vicepresidente de Madrid, Ignacio Aguado de Ciudadanos, "La presidenta quería un gobierno como en los últimos 20 años, un gobierno de sumisión; un ordeno y mando. Si las cosas no se hacían como la presidenta quería se enfadaba, no le gustaba o filtraba lo que fuera por detrás". Aguado también ha manifestado lo siguiente, en relación a las medidas restrictivas debido a la covid-19: "pidieron una estrategia conjunta y ahora no la van a cumplir".

Díaz Ayuso, lo mismo que le ocurre a Abascal y Vox (ya lo demostró este jueves en una concentración convocada en Murcia protestando contra la moción de censura presentada en esa Comunidad, sin respetar la normativa sanitaria de distanciamiento social debido a la pandemia), está ingiriendo la misma medicina que se suministró el partido nazi en las elecciones de 1932 en Alemania, una maquinaria propagandística destinada únicamente a hacerse con el poder. Díaz Ayuso ha utilizado la Asamblea de Madrid y los medios de comunicación afines como Hitler utilizó el diario Völkischer Beobachter (observador del pueblo), en el que se denunciaban los grandes males de Alemania: el Tratado de Versalles, el gobierno de la República de Weimar, el comunismo y la influencia de los judíos. Una vez conquistado el poder, Hitler seguía demonizando como un verdadero psicópata a comunistas y judíos. Por desgracia, lo que vino después fue terrible y ya lo conocemos.

Como terrible fue también la llegada al poder de Donald Trump y el tiempo que ha estado gobernando. Por suerte, no ha acabado como la aventura nazi debido a la fortaleza de la democracia. Y aún así, los sucesos del 6 de enero de este año pudieron tener un final tan trágico como el del Führer. También Trump y sus políticos proclamaban en campaña electoral y fuera de ella que la alternativa al gobierno de la "libertad" (identificándolo con el gobierno de Trump) era el socialismo. Este mensaje, calcado de la propaganda Trumpista es el que proclaman a voces actualmente los líderes del PP, con lo que la proximidad a Vox es incuestionable. Cuando una formación política sólo pretende gobernar en solitario para machacar a sus rivales -como bien dijo en su comparecencia pública una líder de Ciudadanos de Murcia- e imponer como sea su criterio, en buena lid no debería seguir ni un minuto más rigiendo los destinos de los ciudadanos.

Comentarios...