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La grandísima poeta desconocida: Ana de la Trinidad

La grandísima poeta desconocida: Ana de la Trinidad

OPINIóN
Actualizado 22/09/2020
Isaura Díaz Figueiredo

La grandísima poeta desconocida: Ana de la Trinidad | Imagen 1

Una voz única. A su muerte a los treinta y seis años, Ana de la Trinidad dejó tan solo 19 sonetos, tan bellos que dan para pasar a la historia. Era monja, murió en 1613 -en pleno Siglo de Oro, en el que brilla- y su nombre fue borrado de la literatura española? Hasta hace pocos años no pudo hacerse justicia. Jesús Cáseda, estudioso que ahora ha puesto a disposición del público su obra y todo lo que se sabe de su vida en una preciosa edición: «Dolor humano, pasión divinaSor Ana de la Trinidad tuvo que aceptar el infortunio con igual trato que los deslumbramientos místicos que le llevaron a escribir sonetos de rara perfección. «Fue una joven convencida de sus ideas, volcada por completo en su pasión divina y su amor a Dios», contexto en el que hay que valorarla. La joven mística regaló antes de morir a su maestra, Cecilia del Nacimiento, un cuadernito con su ramillete de 18 sonetos maravillosos (luego añadiría uno más fuera de esa colección) que presuponen el conocimiento profundo de las obras de San Juan, Santa Teresa o Fray Luis, así como la poesía de Petrarca. Sor Ana padeció fuertes dolores durante toda su vida y su poesía es, además de intensamente religiosa, muy cierta y verdadera, no hay ninguna impostura». En algún verso, dice «preconfigura temas de la poesía de Quevedo. Un verso como: "y el tiempo breve pasarás en flores" es un ejemplo prodigioso del tema de la brevitas vitae, la brevedad de la vida, es pura configuración barroca (ABC)

A la región do anhelas remontado

huye ligero en tu secreto nido,

donde estarás seguro y escondido

de las tormentas de la mar airado,

que siendo el crudo invierno ya pasado

cuando el campo de verde esté vestido,

aunque de mar a mar la mar crecido,

podrás entre las olas ir a nado;

o te traguen o suban hasta el cielo,

quedarás como pluma levantada,

y el tiempo breve pasarás en flores

vestido del color de tus amores;

divisarás tu patria deseada,

si altivo permaneces en tu vuelo.

Se ha sabido, después de muchos estudios, que no era de Navarra, como muchos afirmaron, sino de La Rioja, y su nombre fue Ana de Arellano y Navarra ,quizá la confusión de apellidos es por su origen de nacimiento. Muy frecuente en aquellos años.

La familia Ramírez de Arellano, uno de los principales linajes de origen navarro, era el centro de la vida cultural. En la casa de Sor Ana, trabajando para su padre, estuvo Gregorio González, autor de «Guitón Honofre», la tercera novela picaresca. A los Ramírez de Arellano dedica Lope de Vega una comedia después de haber pleiteado con dos de ellos (el Gran Memoria y el Memorilla), que tenían memoria eidética (Se trata de un tipo de memoria de carácter casi sensorial, cuyo tiempo de permanencia ronda en milésimas de segundos. Hoy llamaríamos: memoria a corto plazo. ID de F) transcribían sus comedias con solo oírlas para estrenarlas en otro teatro. Y sobrino de uno de ellos fue Gil Ramírez de Arellano, que dio licencia y privilegio para la publicación del Quijote. Mujeres de la familia, Juana y Ana, se casarán Hernán Cortés y su hijo Martín. (ABC)

Juan Ramírez de Arellano, señor de los Cameros, y de Venancio de Branc, por parte paterna era nieto del ricohombre? Ramiro Sánchez de Arellano, señor de Arellano, ? Allo, Ujué y Valtierra, y de su esposa, Elvira Aznárez, señora de Berdún y Esco, conocida en su tiempo en Aragón como la ricahembra del reino,? ya que según algunos autores, aunque otros no lo mencionan, fue señora de Castilnovo y Novales. ?

Se desconoce de quién era nieto por parte materna, la mayoría de los genealogistas afirmaron que su abuela era, Venancia de Branc, pertenecía a la familia de los condes de Armañac.

He leído dos sonetos suyos, en mi opinión gozan de gran calidad. Algún comentarista sobre poesía compara los sonetos de esta poetisa (desconocida para mí y para muchos escritores) con los de san Juan de la Cruz o santa Teresa: comparación imposible, dado que ambos apenas cultivaron el soneto ( fechos al itálico modo", por el Marqués de Santillana). A santa Teresa se le atribuye, VIVO SIN VIVIR EN MI, el Padre Juan Eusebio Nieremberg, de la Compañia de Jesus fue el primero en atribuir a la santa de Ávila, luego fue a san Juan de la Cruz, la verdad es que no consta autor. Es excelso de Juan de Ávila ("Cántico espiritual" )

¿ Adónde te escondiste,

Amado,

y me dejaste con gemido ?

Como el ciervo huiste

habiéndo me herido

;

salí tras ti clamando, y eras ido.

. Una sucesión de liras (los versos tienen mayor libertad de rima) e incluso se puede dejar algún verso suelto, alternando heptasílabos con endecasílabos, composición que poco tiene que ver con el soneto.

Por la biografía sabemos que Ana tuvo una vida durísima, debido a los fuertes dolores que sufrió, bien, por su naturaleza débil y enfermiza, o cuando se escapó de casa para ir al convento, y se fracturó varias costillas, accidente que la llevó a complicaciones varias, unidas a problemas derivados de vivencias espirituales.

No confundir, tal que algunos apuntan, con se escapó del convento. Ana desde muy jovencita mostró su ansia de entrar en clausura, algo que sus padres no vieron con buenos ojos. Incluso habían concertado su matrimonio con un joven de linaje de la misma categoría, como habían hecho con sus dos hermanas. Lo importante era unir riqueza y nobleza, el amor no era fundamental, amar se amaba a las mujeres de vida alegre, la esposa tenía la misión de procrear,dar hijos,cuantos más mejor,a ser posible varones,las hembras resultaban un grave problema por dote y buen partido.

Ánimo a comprar el librito: resume a la perfección, en un ramillete de versos, lo fundamental de la literatura mística. Encontramos el influjo de los grandes maestros, de la Biblia, o del mejor fray Luis de León. Los textos nos transmiten pasión, sentimiento e incluso una sensualidad profundamente humana, transida de dolor y de goce.

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