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¿Modernizar la Medicina… o tomarla por tonta, machista y “heteropatriarcal”?

¿Modernizar la Medicina… o tomarla por tonta, machista y “heteropatriarcal”?

OPINIóN
Actualizado 06/04/2019
Tomás González Blázquez

¿Modernizar la Medicina… o tomarla por tonta, machista y “heteropatriarcal”? | Imagen 1

Hace un par de semanas la Unidad de Igualdad de la Universidad de Salamanca, en colaboración con la Confederación Estatal (¿Vetado acaso el término "nacional" por nacionalistas periféricos?) de Estudiantes de Medicina y la Comisión de Igualdad de Género de la Delegación de Estudiantes de Medicina y Odontología de nuestra facultad salmantina, organizó unas Jornadas sobre Feminismo. Fue invitada la secretaria de estado de Igualdad a impartir una conferencia con el título "Sesgos de la Medicina respecto a la salud de las mujeres". No he logrado leerla pero sí he tenido conocimiento de las declaraciones que la conferenciante, Soledad Murillo, en su día concejala socialista en el ayuntamiento de nuestra ciudad, quiso hacer a los medios locales.

"La medicina debe modernizarse y tener en cuenta a hombres y mujeres": caramba, hasta ahora debe ser que atendemos mejor a unos que a otros según sea paciente varón o paciente mujer.

"Si soy hombre y voy a la consulta con un problema de ansiedad, me prescribirán un ansiolítico que me permita trabajar, en cambio a la mujer se le da uno más fuerte que le hace tener una percepción más grave de la enfermedad": claro, el médico (o la médica, supongo) va más que nada a fastidiar, a hundir en la miseria a su paciente mujer.

"Todavía hay estereotipos, lamento mucho que en la Facultad de Medicina no haya una asignatura de Sociología porque el entorno explica muchas enfermedades": profesora Murillo, le informo de que existe la Medicina Familiar y Comunitaria, y sí, ojalá tuviera peso en la facultad, aunque si además hay que meter Sociología, y Género, e Igualdad, y bla bla bla?

"Gracias a las doctoras hay avances muy importantes, son ellas las que se dan cuenta de que perder una mama tras un cáncer es un auténtico desastre, son las que proponen una reconstrucción o tienen en cuenta la pérdida de cabello": una vez más, los médicos, sólo los insensibles e inhumanos médicos varones, discriminamos a las pacientes mujeres.

"A la hora de detectar cuáles son los síntomas de un infarto de miocardio, el dolor no es precisamente una alerta para las mujeres, sino una aprensión en el pecho": a la próxima paciente que refiera dolor torácico, en vez de recurrir al electrocardiograma, la derivaré a la Secretaría de Estado de Igualdad. No pienso ni auscultarla de lo tonto, lo machista y lo "heteropatriarcal" que soy.

Además de las perlas de Murillo, otra ponente, la profesora Del Pozo, no ocultó a los medios que se proponía en su confererencia conseguir que la comunidad estudiantil eligiera bien el voto. En este caso, como directora del Centro de Estudios de la Mujer, institución propia de la Universidad de Salamanca por lo que se ve afanada en tareas de precampaña y de campaña electoral. Con dinero público obviamente. Como para tomar nota.

Cansa ya ver que los políticos, ahora ha sido toda una secretaria de estado del gobierno socialista del Doctor Sánchez, insistan una y otra vez en condicionar la actividad profesional y en extender sobre realidades anteriores al estado y a los actuales postulados ideológicos, como por ejemplo la profesión médica, su manto de desprecio e ignorancia. No es admisible que una aprovechable perspectiva de género, de la que no recelo y que sí puede contribuir a evitar errores del pasado (ensayos clínicos antiguos que se realizaban sobre todo en hombres, por ejemplo), devenga en ideología prejuiciosa y totalitaria, de esas que tienen explicación para todo y solución para todo y más: una mera búsqueda de estudios sobre salud y género sirve para comprobar que bastantes de ellos parten de planteamientos muy preconcebidos y estiran los datos de forma más que discutible. Como si este nuevo "lobby" siguiera el ejemplo de otros a los que critica. Curiosamente, una de sus exponentes, mi colega Carmen Montón, portó fugazmente hace unos meses la cartera de Sanidad, aunque dejó de ser ministra por lo mismo, plagiar y mentir, que no le costó el cargo al presidente que la nombró. ¿Otro sesgo? ¿No fue injusta esa desigualdad entre mujer y varón?

En el tema que me ocupa, el sesgo lo luce y lo pasea quien aspira a sustituir una deontología profesional pensada, consolidada y puesta durante siglos al servicio de la humanidad entera (mujeres y varones, varones y mujeres, sin importar creencia, raza o nación), por una supuesta modernización fundada en la nada más absoluta, esa que pretende decirnos a los médicos lo que tenemos que preguntar, lo que tenemos que diagnosticar y lo que tenemos que prescribir desde una secretaría de estado. ¡No, gracias! Basta con que la Medicina sea Medicina.

En la imagen, artículo 5 del Código de Deontología Médica de España (en efecto, habla de respetar la vida humana como deber primordial).

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