Lunes, 24 de enero de 2022
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Vendidos y vencidos una vez más...

Vendidos y vencidos una vez más...

OPINIóN
Actualizado 28/11/2018
Andrés Barés

La importante crisis económica que desde mediados de 2007 nos sigue afectando en todos los aspectos de nuestras vidas. Cuando nuestra autoestima empezaba a remontar nos la bajaron de golpe. Si bien se la clasificaba de crisis global donde parece que más

Las causas, por mucho que creamos que las conocemos, parece que cada día están más oscuras. Europa con USA, sin Rusia, en su conjunto, posee cerca de 900 millones de habitantes, pero en valor de PIB concentra un 51% de la riqueza mundial.

Ahora que nos enfrentamos al Brexit podemos preguntarnos: ¿Qué o por qué tenemos que ceder los europeos frente a Gran Bretaña? ¿Por qué España no recibe el apoyo que se le debe frente al problema de la descolonización de Gibraltar? ¿Qué pretende Gran Bretaña? ¿Qué es lo que pasa aquí? ¿A quién estamos dando o haciendo genuflexiones? Que nos lo expliquen de una manera plausible. Sin duda nos están tomando el pelo una vez más a los españoles y a los europeos, aunque algunos se crean que van de listos.

Parece que hemos dejado de gobernar el timón de nuestro propio barco, y una vez más, nos lamentamos de que nadie lo conduce. En la UE parece que ayudan poco, o no saben o no contestan. Mientras aquí seguimos asistimos a noticias como que Bruselas exige al Gobierno más recortes, y a los griegos e italianos mejor no pensar. A lo mejor hasta da que pensar a algunos si hemos perdido realmente la oportunidad de negociación de Gibraltar por presentar unos malos presupuestos generales.

Está claro que en España de momento para las familias el ahorro no es palo al que agarrarse. Las familias están cada día más al límite, al igual que las empresas. Sigue costando el pago a proveedores, lo que es lo mismo cobrar las deudas, incluso sigue costando vender la producción sino es con beneficio límite. En los hogares el dinero que entra es cada vez menor, pues los salarios no se han revalorizado desde la crisis. Están a la baja promesas aparte. El tan recurrido prometer hasta meter sigue imperando por doquier.

El camino que nos imponen los mercados, que ya no Europa, es un camino que cada día parece más que viene impuesto por el bloque Asia-Pacífico, que necesita materias primas y recursos financieros, a costa de otros, para seguir creciendo y no caer en una standflación que pincharía la burbuja de crecimiento en la que están inmersos los países del lejano oriente. Materias primas que desde hace años están creando un gran hambruna en el tercer mundo, y unas luchas en los mercados financieros que están derribando la primacía económica de occidente; además de guerras sin sentido en Oriente Medio, y un sinfín de ellas en Africa del norte y central. Sin olvidarnos del tema de Rusia y Ucrania que sigue latente y vuelve a cobrar lentamente protagonismo. Al final unos por una razón y otros por otra tomarán las de Villadiego, y si salen por la tangente acabarán buscando o encontrando la solución en una guerra que ni nos va ni nos viene, pero que, en verdad, habrá que darle solución y nos afectará como siempre.

Estados Unidos va por su cuenta apuntando soluciones, con sus recursos encaminados hacia Asia-Pacífico, allí, desligándose cada vez más de una Europa anquilosada. Que no quiere hacer frente a problemas que la sobrepasan como el de la emigración que la acabará arruinando, el envejecimiento de la población, la pobreza que no conoce color, y la aculturación de la sociedad, además de un laicismo social que nos aparta cada día más del progreso, al ir cada cual por su lado, o que es lo mismo al afirmar que cada cual cree que tiene su verdad o nadie la tiene. La consecuencia es que no hay timón ni rumbo. Europa no toma ningún camino, ni decisión, ni se la espera. Sin el contrapeso de Europa se están permitiendo muchas atrocidades en el mundo, de todo tipo, económicas y sociales, en definitiva humanitarias. El mundo cada vez está menos sostenible, no sólo en lo que hace referencia a los recursos sino en lo que atañe a las personas. Parece que Europa, cada día más, es la timorata de la economía y de la defensa mundial. Europa sin defender a España, en este caso, y a sus propios socios en otros, soluciona poco o nada. Después de mil y una patrañas, de la contaminación del diesel, de tratar a los ciudadanos como delicuentes peligrosos, y a los delicuentes como ciudadanos, nos quieren vender los coches de Paya, o que es lo mismo a pilas que habrá que ir al todo a cien a comprarlas, nos venderán otra cosa para dar que hablar o pensar. Da la sensación que estamos vencidos y vendidos una vez más a no se sabe quién o qué, ni por qué...

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