España, empujada por el público incondicional de San Cristóbal de La Laguna, lograba hace unos instantes la tercera plaza en el Campeonato del Mundo de Baloncesto femenino y con ello las tres perfumeras integrantes del equipo, Silvia Domínguez, Laura Gil y Belén Arrojo, se colgaban la medalla de bronce.
No fue nada fácil lograr el bronce en un partido con constantes alternativas, y con una-60. Bélgica que no se rindió en ningún momento, ni siquiera cuando en el tercer cuarto las hispanas mantenían victorias superiores a los diez puntos. Lo cierto es que Bélgica llevó la iniciativa de inicio hasta que a partir del segundo cuarto el combinado de Lucas Mondelo ajustaba su gran defensa para igualar el partido y empezar a tomar las primeras ventajas, unas ventajas que durante el tercer cuarto fueron superiores a los diez puntos, aunque no por ello las belgas se rendían en ningún momento.
De hecho, al comienzo del último cuarto a España se le apagaba la luz en ataque y Bélgica lo aprovechaba para ponerse a un punto (55-54). De hecho llegó a tener posesión para ponerse por delante, pero un par de canastas seguidas de Laura Nicholls desde media distancia permitían a España, junto a un triple de Marta Xargay, romper de n uevo el partido para llevarse la victoria por un 67-60.