Como era de esperar los seguidores salmantinos disfrutaron en los bares y locales céntricos del choque entre España y Portugal, que suponía el debut del combinado nacional en un nuevo Mundial. Además, después de semanas donde el mal tiempo y la lluvia han sido protagonismos, el buen tiempo permitió que las terrazas se llenaran.
Hubo momentos de tensión cuando Portugal se adelantaba, pero el optimismo se convirtió en la seña de identidad de los aficionados charros.
Fotos: Alberto Martín