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Don Bosco Fambul: La única esperanza para miles de jóvenes en la prisión de Sierra Leona  
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EL TESTIMONIO DE ALBERTO LÓPEZ

Don Bosco Fambul: La única esperanza para miles de jóvenes en la prisión de Sierra Leona  

SOCIEDAD
Actualizado 27/05/2017
Alberto López

El equipo compuesto por trabajadores sociales y junior staff, se desplaza a diario a la prisión a primera hora de la mañana para preparar la comida extra del grupo de reclusos

Don Bosco Fambul es la única institución que tiene acceso libre a la cárcel y a todas las dependencias de Pademba Road. Las visitas de los familiares a los reclusos quedan limitadas a los viernes, pero los Salesianos y sus trabajadores sociales van durante toda la semana para atender, acompañar y cuidar a un grupo de 225 prisionerosque forman parte del grupo Don Bosco. El objetivo es claro: ocuparse de los más jóvenes, de los más enfermos y ayudarlos con comida, medicinas y seguir su proceso judicial incluso pagando una fianza para los casos más leves.

Pademba Road puede ser la cárcel en el mundo con más inocentes entre rejas. No es una frase hecha ni lastimera después de haber pasado 6 horas al día durante cuatro jornadas consecutivas. Es la realidad al comprobar que hay menores que por robar un teléfono de ínfima gama tienen una condena de dos años de prisión, o por matar una vaca 5 años de cárcel, o por andar solos por la noche por la calle y ser menor -lo que en Sierra Leona se llama 'Frequency', es decir, considerados potenciales delincuentes- 3 años de cárcel?

Es la injusticia lo que realmente condena a muchos de los más jóvenes y les cambia la vida para siempre. Estar en el sitio equivocado en el peor momento te garantiza una condena de cárcelhasta que se resuelva la investigación y se demuestre o no la culpabilidad. No existe la presunción de inocencia, sino de culpabilidad.

Poco a poco, gracias a Don Bosco, se dan pequeños pasos para dejar de ser el infierno inhumano en el que los días pasan lentamente y sin sentido y llegar a ser "al menos un purgatorio donde se albergue esperanza y haya humanidad", reconoce Jorge Crisafulli.

El equipo de Don Bosco Fambul, compuesto por trabajadores sociales y junior staff, se desplaza a diario a la prisión a primera hora de la mañana para preparar la comida extra del grupo de reclusos que atiende: 75, dos días a la semana, en total 225 personas, porque en Don Bosco todos tienen su ficha y a todos se les llama por su nombre.

En uno de los edificios de la prisión, donde está la biblioteca, los reos pueden leer, charlar y jugar durante la mañana hasta la hora del almuerzo: un plato de arroz, pero enriquecido con vitaminas, carne o pescado y una pieza de fruta, lo cual es un salto cualitativo del racho picante diario.

En ocasiones los presos estuvieron semanas sin agua y sólo los más fuertes conseguían un botella para beber. Aún hoy se puede ver a los reclusos duchándose al aire libre a cubos de agua, o hacer sus necesidades en cualquier rincón con un olor nauseabundo.

Por eso los Salesianos, para mejorar la vida de los presos, han contribuido a llevar el agua a la cárcel con la construcción de un pozo, con una torre de 9 metros de altura, un sondeo de agua, y unos tanques con una capacidad de 45.000 litros en total para que el agua llegue a toda la prisión.

Todo está a punto para que la prisión se haga cargo del funcionamiento del sistema de agua. Las variaciones en la tensión de la luz y los cortes frecuentes ya han roto dos motores, así que cuando se compre un estabilizador de corriente los presos dispondrán de agua abundante y no tendrán que seguir consiguiéndola con cubos directamente de los depósitos.Han canalizado todas las instalaciones para que puedan ducharse y han soterrado todos los desagües y fosas sépticas para que los excrementos y aguas fecales no circulen a la intemperie.

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