Mirad la torre, como cima del pueblo, que lo protege -al modo unamuniano- como una gallina a sus polluelos. Pero elevad la vista: al fondo, como azul en el azul, la montaña sagrada de la Peña de Francia protege todo este espacio, como siempre lo ha hecho. Luz de correspondencias: la montaña y la torre, pues siempre lo sagrado imanta los lugares y los llena de gracia, una gracia que siempre luz suprema.
José Luis Puerto (Escritor) / Rosa Gómez (Fotografía)
