Distintas organizaciones ecologistas integradas en el Programa Antídoto, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, han presentado un recurso de alzada ante la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León exigiendo la suspensión inmediata de las resoluciones que permiten la aplicación de bromadiolona y la quema de vegetación en linderos y tierras agrarias.
Estas organizaciones recuerdan que la bromadiolona es un veneno en proceso de sustitución por sus constatados impactos en el medio, y señalan que "su uso contraviene la legislación y posibilita que se provoquen graves daños ambientales de imposible reparación".
En cuanto a las quemas de vegetación natural y adventicia en linderos y parcelas, sostienen que "tampoco ha resultado eficaces hasta la fecha, mientras que sí genera graves perjuicios sobre otras especies, algunas protegidas de reptiles y de aves, como alcaudones, gangas, ortegas, sisones y alcaravanes".
Para los ecologistas las resoluciones que han recurrido "no se ajustan a la ley, entre otros motivos, porque no hay evidencias de la existencia de una plaga y porque la Administración no aporta los datos y los métodos científicos empleados para declarar oficialmente la existencia de plaga de topillo campesino en el territorio de Castilla y León".
Los ecologistas consideran que si hay plagas, "estas son consecuencia de una mala gestión agrícola y del manejo de los hábitats", por lo que proponen como medida eficaz el labrado de tierras reservorio del topillo.