En los pueblos de Las Villas hay lugares únicos que merecen ser visitados. Uno de ellos es el que aparece en las fotografías de este artículo, la ribera del río Tormes a su paso por Encinas de Abajo. Con la llegada del otoño, los árboles han comenzado a dejar atrás el verde para teñirse de tonos marrones, ofreciendo al paseante un lugar único para abandonarse en medio de los cantos de los pájaros y los reflejos de la vegetación sobre el agua.