Las gigantescas calabazas de Miguel ya lucen en su huerto de Villoria, tiñendo el campo de su característico color naranja y atrayendo las miradas de los paseantes, que admiran la dimensión de las hortalizas. Los caminos cercanos al municipio se convierten en un auténtico espectáculo que invita a relajarse contemplando el verdor del maíz y el colorido las hortalizas que pueblan las parcelas.
Cada año, Miguel Chamoso cultiva las calabazas más grandes y hermosas de la zona, junto a las que posa orgulloso. Como puede apreciarse en las fotografías, presentan un tamaño y colorido impresionante.