La celebración de los Quintos de 1997 de Babilafuente será recordada seguramente durante toda su vida por Javier, Víctor, Alba, Raúl, Elena, Irene, Rocío, Carolina y Virginia. Todos ellos han disfrutado a lo grande durante los cuatro intensos días de fiesta, que comenzaron el jueves con la subida al monte y concluyeron el domingo, durante el que se puso 'el mayo' y corrieron las cintas. El sábado cumplieron la tradición pintando sus nombres en el frontón.
Durante el amanecer del domingo los Quintos y sus padres pusieron el mayo, tras tener que buscar por el pueblo a dónde se lo habían movido. Animados por vecinos y amigos, consiguieron ponerlo, mientras degustaban un delicioso chocolate con bizcochos preparado por las madres para reponer fuerzas después de la larga noche de fiesta. Posteriormente, y tras acudir a misa, corrieron las cintas en medio de un gran ambiente.
Por la noche ofrecieron una cena a la que se sumaron numerosos amigos y, los que todavía conseguían aguantar sin irse a dormir, se fueron a Encinas para poner el punto final a la fiesta bailando.
Ha destacado la presencia de los padres y madres durante las celebraciones, sumándose a las actividades y ayudando en todo lo que han podido. El sábado comieron junto a los Quintos una sabrosa paella y les acompañaron a pintar los nombres en el frontón.