"Lo más importante no es el resultado, sino dar el mejor servicio al cliente". Así lo subrayó el presidente de Caja Rural de Salamanca, Ernesto Moronta, durante la junta preparatoria previa a la Asamblea General, a celebrar el próximo día 22, y que ha tenido lugar este viernes con la asistencia de los socios de Salamanca y alfoz. Tal y como señaló Moronta, 2015, aunque ha sido un año complicado, para Caja Rural "ha sido satisfactorio por los reconocimientos recibidos desde el punto de vista social y político". Así, Caja Rural recibió en 2015 el premio Espiga de Oro concedido por la Federación Española del Banco de Alimentos por la iniciativa 'Bicicleta Solidaria', y a nivel provincial recibió el Salina de Honor que concede la Diputación de Salamanca. "Los premios sirven para seguir en la buena direccion, y el premio más importante", añadió el presidente de Caja Rural, "es estar aquí hoy".
Caja Rural de Salamanca es, a día de de hoy y en palabras de Moronta, "una caja reconocida, un modelo de banca federada que funciona" -y uno de cuyos mejores avales son sus casi 19.000 socios-, "el unico que no ha recibido ayuda estatales". Cajas Rural mantiene el nivel de empleados y, a diferencia de otras entidades que se están viendo obligadas a reducir trabajadores y oficinas, Moronta subrayó el "compromiso férreo de mantener oficinas, porque hay que dar que dar servicio a todos los socios, estén en la zona q estén".