Martes, 18 de enero de 2022
Volver Salamanca RTV al Día
A los 50 años de un Concilio

A los 50 años de un Concilio

OPINIóN
Actualizado 10/07/2015
Juan Robles

[Img #354411]

Un grupo de compañeros sacerdotes cumpliremos el próximo día 11 de julio los 50 años de nuestra ordenación sacerdotal. Ya hemos escrito aquí mismo hace algunos días sobre la celebración de nuestras bodas de Oro, que la diócesis celebraba el pasado 9 de mayo, con ocasión de la fiesta del sacerdote patrono del clero español, San Juan de Ávila. El sábado 11, día de San Benito y fecha exacta del aniversario de nuestra ordenación, lo celebraremos cada uno privadamente en su lugar de destino, aunque esto no le reste importancia y trascendencia al acontecimiento.

Pero hoy nos interesa hablar de otro acontecimiento que también cumplirá los 50 años el próximo 7 de diciembre. Se trata del aniversario de la publicación de los últimos documentos del Concilio Vaticano II, entre los cuales se encuentra el decreto sobre las misiones, que lleva por título oficial en latín el de Ad gentes divinitus.

Con esta ocasión, están teniendo lugar diversas celebraciones y estudios sobre dicho documento al cabo de estos 50 años. Una de esas celebraciones y estudios ha tenido lugar estos días en la Facultad de Teología del Norte de España en Burgos. Se trata de la 68a. Semana de Misionología, con asistencia de más de un centenar de personas, de las cuales una gran mayoría son misioneros en activo o regresados definitivamente a España.

El tema de dicha semana ha sido "Sentido y retos de la misión hoy. 50 años después del decreto ad gentes". Y tuvo como pregonero de apertura nada menos que al Cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la Sagrada Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Y también ha participado el Secretario General Internacional de la Obra Pontificia de la Unión Misional para la animación misionera de los agentes eclesiales de pastoral. El título y tema de su conferencia fue la evolución "De los territorios de misión a la Iglesia local".

Tradicionalmente las misiones eran encomendadas a diversos religiosos, a los que se les entregaba un territorio concreto, y respondían autónomamente de la evangelización del referido territorio. La misma congregación para la Evangelización de los Pueblos administraba la distribución y seguimiento de la misión en dichos territorios. Y por eso, el conjunto de los territorios administrados por la Congregación de Misiones recibía el nombre de territorios de misión o las misiones. El Concilio dio un vuelco a esa concepción de las misiones y señaló como fruto y responsabilidad de las misiones a las Iglesias locales o diócesis, que deben responder de la evangelización del propio territorio, y actuar con corresponsabilidad en la evangelización llevada a cabo por el resto de las Iglesias misioneras.

La conferencia central de la Semana estuvo encomendada al teólogo Don Eloy Bueno de la Fuente, catedrático de la Facultad de Teología de Burgos, y versó sobre otro tema similar: "Iglesia local, responsable de la misión ad gentes".

No faltaron mesas redondas sobre "Misión ad gentes y vida consagrada", resaltando la importancia de la presencia mayoritaria de los religiosos -- y estamos en el año de la vida religiosa -- en el desarrollo de las misiones de los tiempos modernos; una segunda mesa redonda sobre el tema tan actual de la "Misión y promoción social", con presencia de Caritas, Manos Unidas y la Comunidad de San Egidio; y finalmente otra mesa redonda sobre "Misioneros en Europa", que llevan a cabo diversos tipos de misión en Estonia, Rusia y en las Misiones Católicas para emigrantes españoles e hispanoamericanos en Europa.

La conferencia de clausura, finalmente, corrió a cargo del obispo de Ciudad Rodrigo, de origen burgalés, Don Raúl Berzosa, y versó sobre las "Nuevas fronteras de Ad Gentes", mirando de cara al futuro. Una buena reflexión y estudio para continuar adelante con la misión encomendada a la Iglesia y los cristianos por Jesucristo. Los 50 años de la finalización del Concilio Vaticano II, que orientó la marcha de la Iglesia en medio de unos cambios profundos del mundo moderno, no pueden ni deben pasar desapercibidos.

Comentarios...