![[Img #144838]](https://img.salamancartvaldia.es/simg/imgf/2014/11/img_144838.jpg)
En esta época de crisis económica uno piensa que a la Unión se la llevó un viento quebrado lleno de problemas que nadie quiso retenerlo para ponerle soluciones. Miro la fotografía de Juan Luis Sánchez y me llegan miles de recuerdos. Como diría mi amigo y compañero Loren Ruano, amante apasionado de aquel querido club, a la Unión la dejaron morir entre unos y otros.
El despeje por encima del larguero de Jorge D'Alessandro en el Vicente Calderón es como un soplo de vida, un bloqueo a la muerte, es un decirle a la sociedad, quiero seguir aquí, con vosotros y no despedirme de un lugar en el que he disfrutado de un juego que alimenta pasiones, sensaciones y que mueve el mundo.
La Unión era grande, muy grande para Salamanca, por eso quizá se fue. Sin hacer ruido, sin llamar la atención. Se fue como una persona cuando llega al final de la vida porque 90 años la contemplaron y nunca más volverá.
Cuando paseo en los recuerdos que dejó ese equipo a lo largo de tantas décadas la melancolía y la emoción me superan. Ascensos, descensos, lágrimas, alegrías. Ir al Helmántico un domingo era como una fiesta, ver un duelo de fútbol era lo máximo para los que amamos este deporte. Sin duda tener a la Unión en Salamanca fue un privilegio y sólo podemos darle las gracias por haber hecho disfrutar a tantos miles de aficionados durante estos años que vivió.
D'Alessandro, protagonista de la fotografía, es otro melancólico y seguramente haya sido una de las personas que más disfrutó sobre los campos vistiendo de unionista. Verse en esa situación le provocaría alguna lágrima, y a quién no?
Nota: A través del colectivo 'Fotos antiguas de Salamanca', Juan Luis Sánchez nos remite esta fotografía desde abc.es