"La película es histriónica, grosera, pero acaba siendo divertidamente estúpida"
La nueva película de Nicholas Stoller, Malditos vecinos, es histriónica, grosera, pero acaba siendo divertidamente estúpida. Un fallo del filme son los personajes poco perfilados que hace que te olvides del mismo en poco tiempo.
La película, pese a tratar la convivencia con una fraternidad universitaria como vecinos, va más allá. Refleja de una manera sutil el paso a la madurez absoluta, la paternidad. Varios puntos de acción giran en torno a la toma de decisiones de la vida adulta, teniendo como única referencia lo vivido hasta ese momento.
En sí misma la película tiene la intención de entretener y lo consigue. Pasando por bromas típicamente universitarias (en Estados Unidos), a auténticas salvajadas dignas de lo mejor de Jhonny Knoxville y compañía.
Seth Rogen hace un buen papel que se encarna como la madurez de todos los anteriores en este tipo de películas. Zac Efron al fin realiza un personaje creíble e interesante en este filme, saliéndose de lo que habitualmente muestra.
Si la intención es entretenerte y pasar el rato, Malditos vecinos es una buena opción para ello.
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