![[Img #22423]](https://img.salamancartvaldia.es/simg/imgf/2014/05/img_22423.jpg)
Hay un pueblo desde este domingo que vive un sueño. El Club Deportivo Guijuelo ha logrado que así sea. En una primera vez se intentó y se erró, pero ahora, tras ocho años de manera consecutiva en la categoría de bronce, se ha conseguido cerrar el curso entrando a la fase de ascenso a Segunda División.
Como era de esperar, el encuentro frente al Real Avilés de la penúltima jornada liguera fue un mero trámite. Ambos equipos firmaron el empate y lograron su objetivo, aunque quizás en el inicio de temporada no lo fueran. El punto hace que ambos estén en el Play Off y que sólo luchen por decidir en qué plaza juegan y quién lo hace en la vuelta como local, algo que no parece preocupar mucho a ninguno.
El primer intento de asalto a la Segunda División B por parte de los verdiblancos fue fallido y descendieron la siguiente campaña. Sin embargo, en 2006 lograron nuevamente ascender y desde entonces todo ha ido mejorando en el club jamonero. La progresión ha sido clara y siempre han sufrido, aunque al final se han salvado. El mejor puesto hasta la fecha ha sido el séptimo, que este año se mejorará con total seguridad.
Pero el Guijuelo no sólo se ha asegurado el cuarto puesto, aunque es lo más importante, sino que además ha logrado que esta sea la temporada que más puntos consigue en la tercera categoría del fútbol español, además de haber demostrado un excelente juego. Todo han sido buenas noticias para un equipo que sufrió mucho en los despachos el pasado verano y que ahora disfruta del trabajo realizado por todos.
Una solución económica
Los guijuelenses ya esperan con ansia saber cuál será el primer rival del intento de llegar a la división de plata. Aunque falta una jornada para terminar la temporada, lo importante ahora es saber cómo de complicado será poder ascender a un lugar que hace diez años parecía impensable llegar.
Será un momento mágico para una afición muy ilusionada. La celebración al término del partido no fue pequeña, pese a que fuera más que esperado que se consiguiera. Es el sueño de un pueblo que siempre ha acudido a la llamada de su club y que ahora vive un momento dulce. La celebración tras el encuentro fue por todo lo alto y los futbolistas estaban eufóricos, igual que una hinchada que se sintió parte del éxito.
Con todas las dificultades superadas, un ascenso sería una solución de futuro para el Club Deportivo Guijuelo, que económicamente ha tenido muchos problemas y podría resolverlos subiendo a Segunda División. Ahora sólo falta que jugadores y afición disfruten de la hazaña e intenten conseguir una nueva.