Sábado, 29 de enero de 2022
Volver Salamanca RTV al Día
La mañana se llenará de jardineros
X

La mañana se llenará de jardineros

OPINIóN
Actualizado 28/10/2013
Alfredo Pérez Alencart

Una presencia principal, la Palabra que genera fisuras a cualquier distancia, la Palabra que embaraza y gesta y pare nuevas 'criaturas'. Una profesión de fe: el poeta, el escritor, el artista, el intelectual, el hombre o mujer que, desde las orillas del castellano o del portugués, viene a Salamanca en cuerpo o el espíritu: en letras, en libros, en la alfombra mágica de su Voluntad, en el voltaje de su escritura trascendente: yo los recibo en esta mi Ciudad-Patria.

Y archivo su huella digital en el inventario de mis afectos y decires.

2.

En la capital del Tormes, Iberoamérica es noticia local. Resulta una ínsula privilegiada, lo sé, y por tal motivo aquí eché el ancla. Así también lo es Salamanca al otro lado: tan próxima, tan orgullosamente nuestra que, cuando guiña sus ojos o susurra, pareciera estar convocándonos. Y los de allende, mis paisanos, se apresuran a hacer la travesía, en carne o el libro: en el cuerpo de su Palabra más decantada.

Palabra que viene de vuelta, con otro voltaje, girando dentro del silencio de unas vastas travesías.

3.

¿Bolivia? Bolivia pareciera lejana, un Alto Perú con su Potosí ya sin plata. Ahora un presidente de raza aymara? Pero ya a principios de la segunda década del siglo pasado, el vasco de Salamanca escribió dos extensos artículos sobre la obra de Alcides Arguedas (1879-1946). Unamuno comentó y glosó el controvertido ensayo "Pueblo enfermo. Contribución a la psicología de los pueblos hispanoamericanos", publicado en Barcelona el año 1909; y no escatimó elogios sobre la novela Raza de bronce (1919), radiografía de la postergación de los indígenas por la minoritaria sociedad criollo-mestiza.

La mañana se llenará de jardineros | Imagen 1

4.

Días atrás, a principios de octubre, recibí una ofrenda en forma de libro. La enviaba, desde Santa Cruz de la Sierra, mi buen amigo Gabriel Chávez Casazola (1972), poeta y periodista boliviano que ha obtenido varios premios literarios en su país, además de la medalla al Mérito Cultural del Estado boliviano. Escritor de diversos registros, su poesía encuentra asidero en todo aquello que atañe al hombre que siente y padece, que goza o zurce el eterno milagro de existir. El mensajero que hizo la entrega fue Gary Daher, quien arribaba convocado por Fray Luis de León.

Entre tantos actos literarios a consumarse y clases jurídicas que impartir, dejé el libro en la mesilla de noche. Pero este presente hizo que volviera mi vista al hermoso poema que Gabriel dedicara a Unamuno, leyéndolo en la Sala de la Palabra en octubre pasado. Aquí un fragmento: "Como un mar embravecido y hosco / que lleva toda su claridad por dentro, / en la lúcida fuerza de sus sacudidas, / de su fe ciega en sí mismo y en la roca. // Como una roca, señera y solitaria,/ erguida entre los campos de Castilla / o entre los viejos libros de la biblioteca, / papel de roca y roca de palabras. // Cual las palabras de quien quiere no creer / y cree, de quien no quiere dudar / y duda; como el credo del que duda / y la vacilación de quien ha visto y tocado?".

El espíritu pule las piedras con las órbitas de su vuelo?

Un viejo y un nuevo espíritu enraizados en la osamenta verdadera de la Poesía.

5.

Un poeta encendido desde el principio es este boliviano llamado Gabriel Chávez Cazasola. Se entrega al delirio o se recata en un íntimo fuego donde fragua los lunares de su identidad poética, orgullosamente mestizada en el caldero del mundo. Así, por ejemplo, tenemos a Occidente y a Oriente (a pintura y poesía, a Koyu Abe y a Van Gogh) apretándose en el primer poema de su último libro, La mañana se llenará de jardineros (2013), otra luciérnaga gigante que alzó su vuelo desde el Paralelo Cero.

Y es que en Quito han sido publicados los cuarenta textos que se mueven, sinfónicamente, dentro de esta Arca. El Ángel Editor, dirigido por Xavier Oquendo, poeta y profesor de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, ha hecho realidad un libro que es plegaria (porque confiesa), celebración y epitafio, tiempo memorable y derrumbes súbitos de las certezas? Hay poemas-ríos compuestos con versículos que agrandan su caudal ("En el principio", "Llanto por los años 50" o "1972"; hay poemas breves y brevísimos ("Argumento estético", "Transfusión", "Soledad del vampiro" o "bola de cristal"). Hay pasión, hay emoción, hay pensamiento, hay historia personal pero también recuento de mundo?

En definitiva, lo que sí existe es Esperanza porque la poesía es Futuro, flamígera aventura tratando de mellar lo insondable. Por eso el libro termina con unas sabias palabras (expresadas a modo de promesa o profecía), donde un padre imanta la imaginación de su hija en torno a lo por venir.

Sirva un fragmento de "Donde el poeta, investido como un personaje de Kozinski, conversa con su hija" (p. 81): "? no te dejes llevar por la tristeza, / hija,/ recuerda que detrás de los escombros / siempre quedan semillas // y que algún día, / pronto, / después del rayo y la malaventura // se abrirá la luz / cantarán los pájaros / y nuestra calle y todas las calles del mundo / donde alguna vez hubo palmeras abatidas / se llenarán de felices jardineros / que peinarán / los nuevos brotes / y regarán los mediodías. // Te lo prometo, hija: / la mañana se llenará de jardineros".

6.

Bienvenido sea "La mañana se llenará de jardineros". Lo reconozco como el nuevo hijo de un destacado poeta que ya puede ser considerado padre de familia numerosa, tras Lugar Común (1999), Escalera de Mano (2003) y su premiado El agua iluminada (2010).

La alta poesía boliviana (Jaime Sáenz, Yolanda Bedregal, Pedro Shimose, Jesús Urzagasti, Julio de la Vega, Óscar Cerruto, Blanca Wiethüchter o Gary Daher) tiene en Gabriel Chávez Casazola a un continuador de extrema confianza.

Atada a instantes epifánicos, la Poesía.

Comentarios...