Ciudad Rodrigo al día

 

Notable juego de Los Bayones en otra buena mañana carnavalera

CIUDAD RODRIGO | Uno de los astados se rompió una pata en el tramo inicial del encierro y fue devuelto a toriles

[Img #231362]Ciudad Rodrigo ya está en la ‘2ª parte’ de su Carnaval, aquella en la que predominan los mirobrigenses tras la marcha de los forasteros que han estado en la ciudad durante el fin de semana. Como viene ocurriendo desde hace unos 3 años, en esta ocasión el bajón de público del Domingo al Lunes no ha sido tan notorio como lo era lustros atrás.

Donde sí se notó especialmente el bajón fue durante la madrugada. Aunque tanto los bares como la carpa del Paseo Fernando Arrabal siguieron contando con una notable afluencia de público en la noche del Domingo, ya fue mucho menor que en las noches de Viernes y Sábado.

En el caso de los jóvenes mirobrigenses, hubo bastantes que se tomaron la noche del Domingo como de ‘descanso’, o de mayor relax, que las dos anteriores. Esa velada volvió a dejar algunos incidentes, como por ejemplo en el Parque de La Glorieta, donde un trozo de su muro amaneció derruido.

La jornada del Lunes, que contó con el sol a partir del mediodía, está protagonizada por astados de Los Bayones, que hasta el momento están dando un notable juego, excepto por el hecho de que uno de los toros se rompió una de las patas en el tramo inicial del recorrido. Ello provocó que acabara por ser devuelto a los toriles del solar instalado entre las calles Miño y Duero.

[Img #231577]En lo que se refiere al resto de astados, subieron de uno en uno hasta la Plaza, con bastante ritmo, de tal forma que en menos de diez minutos ya estaban todos en el ágora mirobrigense. En lo referente al astado con la pata herida, hasta las 11.30 horas no se completó la operación de devolución a los toriles.

Tras unos minutos de pausa –que fueron más llevaderos en la Plaza gracias a una bola hinchable-, comenzó la capea, que acabó por contar con 4 astados (o mejor dicho, con 3, ya que uno salió dos veces). En lo referente al cuarto toro, salió sin que el público lo pidiera, cuando todo el mundo ya estaba en proceso de desalojo de la Plaza para presenciar el desencierro.

Excepto en el momento de estar en la Plaza este astado, en el resto hubo bastante espectáculo tanto por parte de recortadores como de maletillas, turnándose para vérselas con los astados. Durante la capea no hubo ningún incidente, pero sí hubo algunos momentos de notable riesgo, como se puede apreciar en algunas de las imágenes de la galería. A la conclusión de la capea, los maletillas pasearon el capote para pedir una propina al respetable.

Debido a la citada lesión de uno de los toros durante el encierro, el desencierro únicamente contó dos toros, que acompañados de tres cabestros, realizaron una velocísima carrera, alcanzando en apenas 4 minutos los toriles de San Pelayo.

La mañana taurina concluyó de esta forma bastante pronto –a las 13.10 horas- ayudando a  que todos los que estaban presentes en el recorrido del encierro tomaran algo o recorrieran la zona de atracciones antes de irse a comer. 


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