Exposición de Sergio Ledesma en el muro de la Cafetería del Casino de Salamanca (Plaza de la libertad)

 

Fotografía poética, introspectiva  en lo sensorial y emocional

Toda obra para el artista tiene un proceso de orden técnico, intelectual, vivencial, emocional, experimental…, que el espectador no ha vivido pero que el creador introduce en su obra. Para que una obra emocione, tiene que estar cargada de vida, de emoción, de experiencias. El creador introduce todo eso que el espectador no tiene por qué haberlo vivido,  aunque al final toda obra concluya en él, que tendrá que apropiársela según le convenga, descubriéndola según su propia predisposición, conocimiento, o estado de ánimo.

                  

Esta y otras consideraciones provoca la exposición que actualmente se muestra en la Cafetería del Casino de Salamanca. Sergio Ledesma ha conseguido hacer de su mundo interior una historia narrada de sus pasiones y de sus sentimientos y a ningún espectador de su obra le dejará indiferente

Yo pienso que la fotografía cuando es universal, como con la poesía, si es sincera quien la disfrute la irá asumiendo, en principio, de una manera emocional, pero con el tiempo ira entendiendo las claves del autor y participando de ese mundo creativo que al final les enriquece a ambos.

                                          

Desde el mismo momento  de la observación nace la primera pregunta: ¿Por qué fotografía poética? Los propios conceptos de fotografía y poesía nos puede llevar a equívocos al intentar descifrar qué ha querido decir el autor. Los conceptos de fotógrafo y poeta se interrelacionen en un todo mimético y dispar

                                      

Su referencia se encuentra ya en lo introspectivo, en lo sensorial, en lo emocional o en lo poético entendido como revelación. Decía Antonio Gamoneda: “mis propias palabras están siendo revelación de lo sentido”. Entonces la imagen existe como objeto poético, cuando se hace función de lo sentido o de lo vivido, se humaniza el acto fotográfico, se hace único y exclusivo. Así es, el resultado fotográfico es una respuesta desde esa realidad interna, una especie de electrocardiograma ‘caligrafías de las emociones’ de ese momento vivido; una revelación interior.

                              

Sergio Ledesma en esa introspección sobre sí mismo nos revela su mundo de emociones y sentimientos y en su obra descubriremos su forma de sentir la vida…la crítica… sus pasiones interiores.  Su obra  en muchos momentos minimalista se convierte en una revelación del ser humano y como resultado de ese interior proyectado al exterior es mejor dejar nuestras mentes libres para interpretar los sentimientos que nos provoca sin que esos sentimientos sean dirigidos  hacia un subjetivismo formal.

Invito a que toda persona interesada en la fotografía visite esta exposición, y trate de sacar sus propias reflexiones ya que no quedará indiferente.

                                                   

Una vez más Alberto Carreño, demuestra que la Cafetría del Casino  es un campo de acción para apoyar a los fotógrafos y le agradecemos, todos los aficionados, que desde hace años haga bandera de este proyecto.