El futuro Centro de Estudios Transfronterizos estará ubicado en la localidad portuguesa de Penamacor

El Instituto de Investigaciones Antropológicas de Castilla y León ha firmado un acuerdo con este municipio con tal objetivo, así como para fortalecer el ámbito de las ciencias sociales en ambas regiones fronterizas

Ángel Espina (USAL), António Soares (PENAMACOR) y Carlos Montes (IIACYL)

Este miércoles, 8 de septiembre, ha sido firmado en la localidad portuguesa de Penamacor un acuerdo entre el Instituto de Investigaciones Antropológicas de Castilla y León (IIACYL) y esta cámara municipal. El convenio tiene como fin reforzar la colaboración ya existente en el ámbito de la investigación en ciencias sociales, realizada en esta zona geográfica fronteriza.

Se pretende fortalecer el estudio y divulgación de las realidades culturales de la región portuguesa de la Beira Interior y la región española de Castilla y León, desde una perspectiva sociológica, antropológica e histórica.

Ello se concretará en la realización de congresos, jornadas, cursos e investigaciones de campo en ambas regiones; también en la creación de un proyecto editorial para divulgar los resultados de las investigaciones.

Uno de los fines que persigue esta colaboración, que ya viene desarrollándose hace algunos años, es materializar la creación del Centro de Estudios Transfronterizos, que se ubicará en Penamacor, según informa el municipio. La idea surgió durante el II Coloquio sobre Arqueología e Historia del Concejo de Penamacor, celebrado en la localidad rayana a finales de 2019.

La ampliación de los trabajos que ya vinculaban al IIACYL, así como a la Cátedra de Antropología Iberoamericana de la Universidad de Salamanca (USAL), con esta zona de la Beira, se concretará, entre otros aspectos, en la investigación que se va a realizar sobre ‘El Madero’. El Madeiro es una tradición navideña portuguesa, principalmente,  beirã, que en Penamacor alcanza cotas sobresalientes, por el profundo sentimiento de pertenencia que entraña para los penamacorenses, unida a antiguas tradiciones populares mantenidas a lo largo del tiempo. Tanto significa que la villa es conocida en Portugal como Vila Madeiro.

El convenio ha sido formalizado por el presidente de la cámara municipal de Penamacor, António L. Soares, y Carlos Montes, presidente del IIACYL, contando con la presencia de Ángel Espina, miembro de la Junta Directiva del IIACYL y director del Máster de Antropología Iberoamericana de la USAL.


Según manifestó Carlos Montes, se pretende que alumnos de la USAL realicen sus trabajos de campo en el concejo de Penamacor y que en los seminarios y otras formaciones que se organicen, participen alumnos de ambos lados de la frontera.

“Penamacor tiene un potencial cultural y turístico muy grande”, afirmó el presidente del Instituto. Para el presidente de Penamacor, esta consolidación de la colaboración con el IIACYL y con la USAL es muy importante: “Queremos crear el Centro de Estudios Transfronterizo y realizar el III Coloquio de Arqueología e Historia del Concejo de Penamacor, y contamos para ello con la gran experiencia de estas instituciones para proyectar la riqueza de nuestro patrimonio material e inmaterial”.

Penamacor es una villa rayana situada en la Beira Baixa portuguesa, en plena Reserva Natural de la Serra da Malcata. Inserido en una zona con gran diversidad biológica, geológica y con patrimonio arqueológico, el concejo de Penamacor está doblemente protegido: por el Geoparque Naturtejo y por la Red Natura 2000.

En un concejo eminentemente forestal y agropecuario, la naturaleza está presente en todas sus tradiciones. En estas tierras históricamente habitó el lince ibérico, cuya reintroducción hoy se impulsa, por lo que son conocidas como “tierras del lince”.

Durante siglos Penamacor fue una importante plaza militar de frontera. Vestigios de esa condición son el trozo de muralla medieval que se conserva, la Torre del Homenaje o la Torre del Reloj.

Desde Salamanca a Penamacor se llega tomando la SA-200 en Ciudad Rodrigo, dirección Ituero de Azaba, para coger después la carretera portuguesa N-233, pasando por Sabugal y continuando hacia el sur. También puede accederse por la localidad de Vilar Formoso.