Buenas noches, que tengas un buen sueño

La labor de la docencia no la puedo concebir separada del oficio de aprender a vivir con base en los criterios de la verdad y las virtudes de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. En mis años de experiencia como profesor de asignaturas relacionadas con la lengua española, el enorme esfuerzo inicial de mis clases en secundaria y bachillerato en la primera década del siglo corriente gradualmente ha dado paso a un ejercicio de esa misma profesión, si bien en la enseñanza universitaria, con la mirada puesta por igual en la consecución de resultados ajustados a los criterios de excelencia de las instituciones donde he trabajado, pero además con la mirada puesta en un ideal de la imagen del profesor.

   Seguramente, todas y todos podemos ofrecer un retrato de la maestra o el maestro con quien habríamos deseado cursar alguna asignatura. No dudo que toda madre y todo padre puedan describir las cualidades de la maestra o el maestro deseado para sus hijas e hijos. En mi caso, insisto, los desvelos de mis primeros años al frente de un salón de clases paulatinamente no han dejado de ser los mismos desvelos de hoy en día en Soochow University www.suda.edu.cn pero sí se encuentran encaminados en esa dirección de llegar a ser un profesor querido por sus estudiantes. Un profesor en quien las y los jóvenes universitarios puedan reconocer una ilusión o una pasión vivida en carne propia. Un profesor que en última instancia desaparezca y sea sustituido, sencillamente, por la infraestructura de sus clases en su materialidad de calificaciones e inmaterialidad de preparación para la vida.

   En ese proceso, he vivido una suma de situaciones difícil de representar en el espacio reducido de una columna periodística. Citaré un ejemplo. He podido vivir en China, y para hablar de China en su centenario de la efeméride de su Partido Comunista la gratitud de su trato hacia sus docentes no resulta fácil de comunicarse y agradecerse en su medida justa. Ese país del río Yangtsé me ha brindado un ejemplo de profesionalidad y de visión a medio y largo plazo. Su horizonte no se reduce al espacio hasta donde alcanza la mirada de una persona, ese horizonte llega más lejos, pues se encuentra visualizado por una gran comunidad de mujeres y de hombres movidos por intereses y metas en común. Ellas y ellos forman al país, como en el caso de las mexicanas y los mexicanos, pero además en ese punto del Oriente el país forma a sus habitantes en la sintonía de sus valores patrióticos y humanos. Se percibe algo parecido al ideal de mi presidente Andrés Manuel López Obrador, quien pone en primer lugar al pueblo y en último lugar al pueblo, porque cree en el ser humano y en la patria.

   Yo como profesor de Cecilia, 窦林禧, en un arco de tiempo de dos años, me encuentro sumamente agradecido e ilusionado por su inquebrantable disciplina y apego a los estándares más elevados de la vida estudiantil. Todas sus tareas siempre van más allá del cumplimiento de un deber. Trasciende esas fronteras y llega hasta la otra ladera de una vivencia de la universidad no como una formación profesional, sino como una oportunidad para expresarse en su valor total de un ser humano maduro, sano, afectivo y lleno de promesas para el día de mañana. Su compañía, como no podía ser de otra forma, representa para mí un motivo de admiración, orgullo y respeto. El escrito de abajo, al cabo de dos años y medio de estudio de la lengua española, lo compuso con base en el cuento de Julio Cortázar La noche boca arriba. Las citas corresponden a esa pieza del libro Final del juego.

 

♦   ♦   ♦

 

Buenas noches, que tengas un buen sueño

 

Cecilia, 窦林禧

Soochow University, Suzhou, China

23 de diciembre de 2020

 

Cada vez que se menciona el sueño, uno suele inconscientemente pensar en una cama blanda, en el tiempo de descanso para recuperarse del cansancio, en un mundo fantástico que no quiere abandonar y en un ideal sublime que persigue haciendo todo lo posible.

   Así es como el sueño siempre significa todo lo hermoso, lo positivo.

   Por eso, no es extraño que nos inclinamos a quejarnos que "La culpa es tuya por haberme despertado cuando estuve soñando con lo maravilloso." O en cuanto a las palabras de buenos deseos, frecuentemente recibimos "Que tengas un buen sueño" o "Que tu sueño sea la realidad." Además, al experimentar algo tan extraordinario que no podemos creer en él, decimos que: "Seguro estoy soñando."

   La razón por la que existen tales dichos es que en un sueño hay de todo y para todos los gustos. Es decir, el medio de experimentar los sucesos que nunca podrían ocurrir en la realidad consiste en buscarlos en el sueño, por lo menos eso sí que tiene que ser una esperanza, una mediocre memoria.

   Por ejemplo, las personas que han perdido para siempre las podrían esperar reencontrar en sueños; los resultados que nadie puede cambiar ni negar los podrían evitar a través de regresar a los tiempos anteriores en sueños; los destinos inevitables y horrorosos los podrían evadir fingiendo vivir en otro mundo en sueños…

   Estoy seguro de que cualquiera ha tenido la experiencia de que los sueños fascinantes son interrumpidos por un tipo antipático, después de lo cual, queda sorprendido hallando que todavía se encuentra en la cama perteneciente a la realidad, con los desesperados ojos fijados en el techo, llevando mucho tiempo sin poder aceptarlo. Tras lanzar un triste suspiro, dijo: "Resulta ser un sueño." Y se levanta y vuelve a hacer frente a la cruel realidad.

   Así como el pobre azteca, quien iba a ser muerto como una ofrenda de un cruel e irrazonable sacrificio en la guerra florida.

 

Guerra florida. Imperio azteca

 

   Su propio mundo estaba lleno de olor a la guerra terrible: un colchón de hojas y barro; las tramas de los arbustos que le azotaban el torso y las piernas; los tembladerales que palpitaba a su lado... Al recuperarse, había sido capturado —"estaba estaqueado en el piso, en un suelo de lajas helado y húmedo; el frío le ganaba la espalda desnuda y las piernas."

   Por el contrario, el mundo en su sueño le ofrecía muchos bienes —"El sol se filtraba entre los altos edificios del centro"; " La moto ronroneaba entre sus piernas,y un viento fresco le chicoteaba los pantalones." Además del agradable ambiente, aún hay unos policías quienes le desean buena suerte tras llevarle al hospital; hay unas enfermeras quienes le mueven cuidadosamente sin que le duela y bromean con él todo el tiempo para que se sienta mejor; hay el alivio de sentirse volver a la cama y verse sostenido y auxiliado…

   En contraposición con su propio mundo, a pesar de sus heridas no tan terribles y dolores esporádicos, semejante situación era una plena seducción que hizo al pobre hombre no querer despertarse, e incluso creía que "la mentira infinita" de su sueño era la realidad.

   Pero cuando se dio cuenta de que "el techo iba a acabarse, subía, abriéndose como una boca de sombra, y los acólitos se enderezaban y de la altura una luna menguante le cayó en la cara donde los ojos no querían verla", "desesperadamente se cerraban y abrían buscando pasar al otro lado", es decir, buscar el otro mundo con el que había contado en su sueño. Empezó a confirmar todo lo que estaba alrededor de él, si provenía de su sueño o de la realidad. Es un proceso complicado y doloroso.

   "Con una última esperanza apretó los párpados, gimiendo por despertar." "Alcanzó a cerrar otra vez los párpados, aunque ahora sabía que no iba a despertarse, que estaba despierto, que el sueño maravilloso había sido el otro..." Como lo que he mencionado arriba:"Resulta ser un sueño."

   En el artículo rezuman las gotas de desesperanza, de abatimiento y de incertidumbre. Como los límites entre lo fantasioso y lo real están viniéndose abajo, los dos alternan de forma casi interminable. Al principio apenas pude distinguir el sueño y la realidad pero después de leerlo una y otra vez, se me ocurrió la idea de que la realidad suele ser cruel. Así tomé el mundo azteca como la realidad y hallé que eso es. Pronto sentí una tristeza indecible. El autor escribe que:"Era él que gritaba en las tinieblas, gritaba porque estaba vivo, todo su cuerpo se defendía con el grito de lo que iba a venir, del final inevitable."

   Ante un mundo tan angustioso, tanto el cuerpo como la mente se negan a afrontarlo, en vez de lo cual, prefieren buscar un medio para esconderse. Claro que cada uno tiene su propio remedio para hacerlo, pero cualquiera esencialmente es un refugio al amparo de un sueño creado por sí mismo porque en él nadie podría saber qué le va a pasar. La única cosa conocida es que puede esconderse allí, sumamente lejos de la realidad, sin preocupación, sin tener que encargarse de nada. Algunas veces estamos conscientes de que no es la verdad sino una fantasía, una mentira, pero tendemos a segir metiéndonos encima considerándolo como algo de anestésico, igual que lo que pensaba el azteca: (estar en la cama del hospital es) "como estar viendo una película aburrida y pensar que sin embargo en la calle es peor y quedarse."

   No obstante, precisamente es lo dicho en el artículo, cuando el puñal de piedra de realidad inevitablemente se está acercando a tu corazón, todos sus esfuerzos, sus luchas serán en vano.  "Gritó de nuevo sofocadamente, casi no podía abrir la boca, tenía las mandíbulas agarrotadas y a la vez como si fueran de goma y se abrieran lentamente, con un esfuerzo interminable." Por fin necesitarás enfrentarte con todo lo que tienes que enfrentar.

   La realidad suele, no, siempre es cruel, y es tal crueldad la que hace el sueño más apreciable. Por eso, no dudar en afrontar las responsabilidades y obiligaciones inevitables, esto es la auténtica madurez de vida.

   Vale la pena agregar algo más. 

   Hasta hoy en día, la Humanidad todavía no podemos aclarar bien el organismo y las teorías de sueño. Solo queda demostrado una pequeña parte: el contenido de sueño es realmente producido por las funciones de sentir, de memorizar y de depositar, donde están envueltos las emociones y los deseos de la subconsciencia.

   En mi juicio, esto significa que el sueño no se limita a lo fantasioso ni lo irreal, sí existe en él algo relacionado con la realidad, porque las memorias guardadas en la subconsciencia provienen de ella.

 

Un refugio tan bello como el del sueño puede existir en la realidad

 

   Por eso, creo estar mejor considerar los  sueños como un refugio construido en la realidad, pero ubicado en un rincón sin bullicio, sin preocupaciones, sin molestias. Podemos escondernos entre ellos para respirar aire fresco, para mirar hacia atrás aprendiendo de las memorias malas, para olvidarse de lo engorroso durante un rato con propósito de salir de ellos con seguridad y convicción.

   Lo más relevante debe ser el deseo de cambiar la situación actual, sin mantenerse en un mismo lugar como si uno hubiera muerto. Aunque el resultado es muerte, es destrucción, aprovechar los últimos segundos con un corazón vivo. 
Abandonar el sueño, por muy cómodo que sea; abrazar la realidad, por muy indiferente que sea. Y explorar, luego experimentar los calores de los demás, los bienes de los vivos.

   Pues, la próxima vez cuando te encuentres en apuros y alguien te diga que Buenas noches, que tengas un buen sueño, ¿ya sabes qúe significa en su fondo?

 

 

♦   ♦   ♦

 

3 de julio de 2021
Xalapa-Equez., Veracruz, México
Juan Angel Torres Rechy
torres_rechy@hotmail.com