Las Arribes al día

La Diputación de Salamanca rescinde el convenio de colaboración con Berkeley para desdoblar la SA-322

La plataforma Stop Uranio espera que el revés sufrido por la minera, en su relación con la institución provincial, signifique “el principio del fin del proyecto”

Variante de la SA-322 y que Berkeley no ha llegado a concluir por carecer de los permisos necesarios / JAIME GRANDES

La Diputación de Salamanca, mediante un Decreto de Presidencia, con fecha de 9 de diciembre pasado, ha decidido la “rescisión del convenio de colaboración”, suscrito en septiembre de 2016, para la “construcción de una variante en la carretera SA-322 (DSA-451)”.

Para la plataforma antimina Stop Uranio, “este hecho significa un hito en el devenir del proyecto minero y un inconveniente mayúsculo en la pretensión de abrir la mina y planta de tratamiento de uranio de Retortillo, al ser la primera vez que una administración implicada en este asunto da marcha atrás y le da la espalda a la empresa minera”.

En el proyecto presentado por Berkeley, Stop Uranio recuerda que “se hablaba de la necesidad de desdoblar la carretera” SA-322 (DSA-451), pues “su trazado cruza por la zona sur de la futura corta de Retortillo, por lo que es necesario su desvío en el tramo comprendido entre el pueblo de Retortillo y el Balneario de Retortillo. El nuevo trazado de la carretera permitirá el aprovechamiento de zonas en el sur del proyecto para ubicación de escombreras e instalaciones mineras, a la vez que permitirá la explotación de la zona sur de la corta”.

Ante este hecho, en Stop Uranio “no creemos que sea viable una nueva modificación del proyecto excluyendo los terrenos afectados por la carretera”. A este respecto, recuerdan que “la concesión minera, otorgada por la Junta de Castilla y León en 2014, comprende terrenos de los municipios de Retortillo y Villavieja de Yeltes, pero la Autorización de uso excepcional en suelo rústico se otorgó sólo para el municipio de Retortillo, por lo que la recurrimos en el Juzgado Contencioso Administrativo”.

A pesar de que la Licencia Urbanística, “sin licencia de obras”, concedida por el ayuntamiento de Retortillo el año pasado, excluía los terrenos afectados por la carretera SA-322, a la espera de que la empresa minera pudiera desdoblar la carretera (permiso también recurrido en el Contencioso por Stop Uranio), “no podemos imaginar que se pueda permitir seguir troceando el proyecto inicial para dejarlo sin contenido”.

Según señala Stop Uranio en un comunicado, “cada día que pasa se ve menos movimiento en las instalaciones que posee Berkeley en Retortillo, por lo que confiamos en que el revés sufrido por la minera, en su relación con la Diputación de Salamanca, signifique el principio del fin del proyecto”. Para la plataforma antimina, “las administraciones pendientes de otorgar permisos, como la autorización de construcción de la planta de tratamiento de uranio por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, deben tomar nota y cerrar las puertas definitivamente a la multinacional australiana”.

Entre tanto, recuerdan que “Berkeley sigue pendiente únicamente de su negocio bursátil, habiendo comunicado que tras el Brexit, el país de referencia para la negociación de sus acciones deja de ser el Reino Unido y pasa a ser el supervisor español el competente”.