Advertisement
Domingo, 17 de enero de 2021
Ciudad Rodrigo al día

La reina nunca destronada del oeste salmantino

El autor recuerda la coronación hace 85 años de una mirobrigense, Isabel Castaño Ledesma, como Miss Región Leonesa

El oeste salmantino es un baúl lleno de secretos y de valiosas historias olvidadas, siendo una de ellas la coronación, hace 85 años, de la vecina de Casillas de Flores, Isabel Castaño Ledesma, como reina de la belleza de la Región Leonesa, que le llevó a ser la representante de Salamanca, Zamora y León en el certamen de Miss España de 1935.

Y es que, al iniciarse la penúltima semana de abril de 1935, Isabelita Castaño fue contactada por El Adelanto, que le comunicó la decisión del jurado de reconocerla como Miss Región Leonesa, haciéndole un reportaje el 24 de abril de 1935 en Ciudad Rodrigo, en el que se indicaba que Isabel se vio “sorprendida, allá en un pueblecito fronterizo, con su designación para representar a las muchachas de toda la región”.

De esta manera, Isabel Castaño Ledesma, natural de Ciudad Rodrigo y residente en Casillas de Flores, tomaba el testigo de la zamorana Julia Mateos Palacios como Miss Región Leonesa, siendo la mirobrigense, que contaba entonces con veintiún años, la última en alcanzar dicha distinción, al poner el estallido de la Guerra Civil punto final a este certamen de corte regional previo a la elección de Miss España.

Fruto de su designación, Isabel Castaño se trasladó a Madrid para participar en el concurso nacional que coronó el 5 de mayo de 1935 a la canaria Alicia Navarro Cambronero como Miss España (la cual, posteriormente, se alzó también con el título de Miss Europa). Un certamen en el que cada región aportaba como representante a su Miss, y que fue presentado por el presidente del país, Niceto Alcalá-Zamora, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Por otro lado, en su estancia en la capital, la reina de la belleza de Casillas de Flores recibió un homenaje por parte de los salmantinos emigrados en Madrid, organizando la Casa Charra una fiesta dedicada a ella, que estuvo amenizada con música, teatro, bailes y recitación de poesías. Además, también hubo un pequeño acto institucional en el que se le impuso a Isabel Castaño la insignia de la Casa Charra de Madrid.


Este acto puso el punto final a la andadura de Isabel Castaño en tierras madrileñas como reina de la belleza leonesa, de la que el diario capitalino Ahora señalaba el 24 de abril de 1935 que poseía unos “ojos bellísimos”, describiendo a esta joven morena como “una verdadera representante de los encantos femeninos de la tierra charra”. Por su parte, El Adelanto, en la misma fecha, destacaba de la vecina de Casillas de Flores su “rostro de líneas suaves, sin afeites, en el que bailan unos ojos reidores que miran con franqueza.”

Por último, cabe señalar que Isabel Castaño contrajo matrimonio siendo aún Miss Región Leonesa, abordando El Adelanto, el 2 de enero de 1936, la pedida de mano que le hizo Santiago Lanchas Martín en Casillas de Flores a finales de 1935, dándole el beneplácito la madre de Isabel, Modesta Sánchez Herrero, viuda del teniente de carabinero Emilio Castaño Gutiérrez. En esta pedida estuvo también presente el hermano de Isabel, Emilio, que acabó casándose con la guinaldesa Luz Domínguez Vicente, y en cuya pedida en 1937 estuvo presente, ya casada, Isabel, la reina nunca destronada de la belleza de la Región Leonesa.