Domingo, 27 de septiembre de 2020
Las Arribes al día

Calabazas de 300 kilos en Villarino de los Aires

José Martín Miranda cultiva varias clases de esta hortaliza con el único propósito de ambientar la puerta de su casa en la fiesta de Hallowen para disfrute de su nieta

La calabaza gigante de Villarino aún se encuentra en desarrollo, por lo que a falta de un mes para que sea arrancada continuará en crecimiento

No es nuevo en otros lugares, pero sí puede decirse que “son las calabazas más grandes que nunca ha habido en Villarino”, señala José Martín Miranda, propietario del huerto donde se encuentran media docena de esta hortaliza y que cultiva solo con un propósito: ambientar de Halloween el exterior de su casa en la noche previa a Todos los Santos.

Los vecinos de Villarino han podido ver los últimos años la puerta del domicilio de José Martín, Pepe ‘Jariego’ para los que le conocen bien, adornada con calabazas iluminadas en su interior la noche de Halloween, una celebración que no es suya sino dedicada a sus nietos, pero principalmente a su nieta, que es la que hasta ahora vive con intensidad esa fiesta importada de los EEUU.

Y con esa finalidad “mi nuera, la mujer de mi hijo José Antonio, me trajo la pepita” de la que ha llamado ‘el morlaco’ en recuerdo a los toros con el mejor trapío, la calabaza más grande cultivada en esta localidad de Las Arribes salmantinas, un ejemplar del que desconoce la especie de la que se trata y el país de procedencia, pero no olvida que “solo había una pepita, venía en una pequeña bolsa y era muy cara”.

A pesar de haber sido plantada “dos meses más tarde del tiempo. La sembré en junio”, añade Pepe, esta calabaza gigante sobrepasaría en este momento los 300 kilos de peso a tenor de sus dimensiones y una densidad de 800 k/m3, pues como puede apreciarse en las imágenes sobrepasa los 40 centímetros de diámetro, una cualidad que a Pepe no le importa demasiado “porque yo no quiero competir con nadie, solo están aquí para hacer la fiesta de Halloween”.

El secreto de sus calabazas gigantes no es otro que “la clase de la calabaza” y “mucha agua”, lo que se traduce en plantas de gran longitud para nutrir al fruto y que requieren mucho espacio, “más de 20 metros de planta tiene la más grande”, asegura el agricultor.

En su huerto del Palacio pueden verse distintos tipos de calabazas, todas ellas de gran tamaño a pesar de tratarse de distintas especies, ejemplares que ha ido coleccionando en los últimos años guardando la semilla tras su vaciado para la noche de Halloween.

A finales de este mes de septiembre procederá a su arrancado, por lo que en este tiempo “no sé cuánto más podrá engordar porque, por otras clases, le faltarían dos meses para llegar a cumplir el tiempo de engorde”. Como se puede apreciar en las imágenes, la gran calabaza aún no ha adquirido el habitual color naranja que indica el estado de su madurez, por lo que cabe pensar que el fruto aún se está desarrollando, así que estaremos atentos para ver qué da de sí ‘el morlaco’.   

  • Puerta del domicilio de José Martín en Villarino el día de Halloween del año pasado