Viernes, 17 de enero de 2020
Las Arribes al día

El lobo repite ataque en Hinojosa dos días seguidos en la misma explotación de ovino

El ganadero dejó unas cabezas de ganado a modo de prueba en el mismo lugar donde la madrugada del martes se cebó con cuatro ovejas

Ovejas muertas del ataque sufrido el martes de madrugada

Después del ataque sufrido en la madrugada de ayer martes, en el que se registraron cuatro ovejas muertas, el mismo ganadero de Hinojosa de Duero, J.M.F. ponía a prueba a su autor dejando algunas ovejas en el mismo lugar, una parcela próxima a las casas de este pueblo del Parque Natural Arribes del Duero.

Y como el lobo no sabe de estadísticas sino de instinto de supervivencia, volvió a atacar sin mayor problema, y más si no siente la presencia del hombre como una amenaza, de ahí que no tenga mayor problema en atacar en explotaciones próximas a las viviendas.

Cuando los ganaderos de Hinojosa de Duero y de la zona del Abadengo creían que se había acabado el problema, tras que los agentes de Medio Ambiente abatieran una loba en esta localidad la madrugada del pasado lunes, vuelven a sentir el temor de qué se encontrarán a la mañana siguiente cuando acudan a ver su ganado, que aprovecha parte del alba y la puesta de sol para pastar en parcelas valladas, es decir, en régimen de extensivo.

Con la muerte de un ejemplar de lobo el pasado lunes, los agentes de Medio Ambiente cumplían la autorización de que disponían para abatir un lobo en la comarca de Vitigudino, autorización que venía a responder a los constantes ataques al ganado registrados desde mediados de agosto en varias localidades del Abadengo, concretamente en Sobradillo, Lumbrales y La Fregeneda, además de Hinojosa y a los que se sumaba Bermellar, el último lugar donde se habían registrado ataques antes de los de esta semana.

Ante este hecho, los ganaderos vuelven a reclamar que Medio Ambiente que emitita una nueva autorización para abatir otro ejemplar de lobo al comprobar que había más de un individuo en la zona y que persisten los ataques, pues como ha quedado demostrado, la presencia del lobo es incompatible con la ganadería extensiva en aquellos lugares sin tradición lobera, como es el caso de los pueblos del Parque Natural Arribes del Duero, donde cuatro generaciones de sus habitantes nunca conocieron poblaciones estables de este depredador.