Jueves, 12 de diciembre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

El Seminario trata su “milagrosa” supervivencia y su contribución a la sociedad mirobrigense

En la tercera jornada de su Congreso también se habló de sus archivos bibliográfico y musical

El Teatro Nuevo Fernando Arrabal acogió durante toda la jornada del jueves el tercer día del Congreso Duc in Altum convocado por el Seminario Diocesano para rematar la celebración de sus 250 años de trayectoria. Esta jornada de jueves estuvo dedicada a analizar “el presente” de la institución, bajo el título de Redde in teipsum.

La mañana se abrió con la intervención del arquitecto diocesano Javier Francia, quién explicó las adaptaciones y reformas que se han hecho en el Seminario en lo que va de siglo XXI. A continuación, el actual rector, Anselmo Matilla, se centró en uno de los espacios, la Biblioteca, relatando su origen, su valoración y las obras más relevantes que hay entre las cerca de 20.000 que contiene, procedentes de diversos lugares, y de todas las épocas (algunas cercanas al nacimiento de la imprenta). Del archivo bibliográfico se pasó al musical, de la mano de Manuel José Gutiérrez, profesor de Música del Seminario y organista de la Catedral. Asimismo, repasó figuras relevantes en el mundo de la Música que ha dado el Seminario.

Tras un parón, el siguiente bloque estuvo dedicado a hablar del Seminario desde el punto de vista de las leyes y los planes de estudio. Por un lado, José Ignacio Martín Benito, presidente del Centro de Estudios Mirobrigenses, lo hizo desde su fundación hasta la Ley Moyano de Educación (1769-1857). Y por otro lado, el inspector de Educación Joan Miquel Sala Rivera se centró en los últimos tiempos, repasando la época comprendida entre la Ley General de Educación de 1970 y la actualidad. Fue precisamente Joan Miquel Sala Rivera el que habló de que la supervivencia del Seminario es “milagrosa” por su necesidad constante de captar alumnos, algo que hacen “pueblo a pueblo”.

Ya en la recta final de la mañana intervino el director de la Feria de Teatro de Castilla y León, Manuel Jesús González, quién habló del papel del Seminario más allá de la parcela educativa, resaltando su “presencia activa y viva en las alegrías y tristezas de nuestra tierra”. Según relató, su vinculación con el Seminario comenzó en enero de 1997, cuando el lugar acogió la primera reunión que derivaría en la constitución de la Asociación Civitas, y posteriormente, de la creación de la Feria de Teatro. En este sentido, Manuel Jesús González resaltó que el Seminario ha sido “semillero de vocaciones y de otras cosas”; “ha ayudado a alumbrar proyectos que le dan color a esta tierra”.

La mañana concluyó con la intervención de Clara Gómez González y Amelia Sánchez Corrionero, del Departamento de Restauración de Feltrero Divisón Arte, que explicación el trabajo de conservación y restauración que han llevado a cabo de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles con la que cuenta el edificio. Mientras, el bloque de tarde se abrió con la participación del antiguo alumno del Seminario Francisco Hernández González, que evocó la figura de “docentes y antiguos alumnos docentes” del Seminario.

La tarde siguió con una mesa redonda en la cual participaron el director de cine Pablo Moreno, el antiguo presidente de la Fundación Ciudad Rodrigo José Manuel de Luis Esteban, y el antiguo alumno y formador Adrián Matilla. A continuación, intervino el sociólogo Javier Alonso, que aportó datos sociológicos de interés extraídos del Archivo Académico de la institución. La jornada del jueves se cerró con la participación del sacerdote y profesor del Seminario, Antonio Risueño, quién habló precisamente de lo que supone para un presbítero ser también docente en el Seminario.

Este viernes se desarrollará la última jornada del Congreso, que culminará con un concierto en la Iglesia de Cerralbo a partir de las 22.00 horas.