Lunes, 14 de octubre de 2019
Las Arribes al día

Un ataque de lobo deja 12 ovejas muertas en Sobradillo, dos más heridas y cuatro desaparecidas

El suceso ha tenido lugar en las proximidades del casco urbano, en una parcela en la “se puede ver la luz de la calle”, asegura el alcalde del municipio

Además de las tres muertas en un primer momento, siete ovejas más presentaban heridas incompatibles con la vida

Agentes de Medioambiente certificaban a primera hora de la tarde de este martes un ataque de lobo en la localidad de Sobradillo y que se ha saldado con 12 ovejas muertas, dos más heridas y cuatro más desparecidas, según afirmaba a LAS ARRIBES AL DÍA el propietario del rebaño y, a la postre, alcalde del municipio, José María González.

De acuerdo a las declaraciones realizadas por el ganadero, en un primer momento eran tres las ovejas muertas, sumándose minutos más tarde dos más, aunque “hay otras siete más que no pasarán de esta tarde porque las heridas que tienen son muy graves, por lo que estaríamos hablando de 12 ovejas muertas en total, además de dos heridas más de momento, y cuatro desparecidas”.

Asimismo, José María González destacaba la proximidad del lugar en el que se ha producido el ataque con las casas del pueblo”, llega hasta la luz de la calle”, señalaba el alcalde, a la vez que añadía que “las tenemos que tener al aire porque con el calor que hace no se pueden tener encerradas”, y añadía como medida disuasoria el “traslado de los rebaños a las proximidades del pueblo pensando que aquí no atacaría”.

El alcalde de Sobradillo destacaba de este modo la presencia de un animal que ha perdido su temor al ser humano ante la necesidad de alimentarse, por lo que teme que los ataques se intensifiquen en explotaciones próximas a los núcleos urbanos.

En este mismo sentido, recordaba como hace dos días se registraba otro ataque a una partida de vacas en el término de Hinojosa de Duero -colindante a Sobradillo–, y que resultaba con varias heridas,  “pero al no poder comer, rápido ha vuelto a atacar”.  

De este modo, José María González se mostraba un tanto pesimista sobre el futuro de la ganadería en estas zonas porque “no podemos vivir así, cada día tenemos más ataques y al final determinaremos que no podemos continuar, habrá que decidir qué es lo que queremos que haya en los pueblos, lobos o personas”, sentenciaba.