Lunes, 16 de septiembre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

Los traviesos mozos de Klez 80 Circus brindan un pasacalles lleno de interactividad

Los protagonistas interactuaron en todo momento con el público y entraron en varios establecimientos

La mañana del jueves de Feria, de nuevo muy calurosa (lo que hizo que buena parte del público se fuera pronto, a sus casas o a tomar algo), concluyó con el primer pase –habrá otro a las 22.00 horas saliendo desde La Batería- del pasacalles Klez 80 Circus de la compañía radicada en Castellón La Troupe Malabó.

Este pasacalles está protagonizado por varios mozos de circo procedentes de países del Este que realizaron una ruta de lo más divertida por varias vías del centro histórico, interactuando en todo momento con el público: invitaron a los niños a pasar entre sus piernas, se hicieron selfies, y cogieron niños en sus brazos.

Asimismo, llevaron su espíritu travieso a varios establecimientos comerciales de las calles por donde pasaron, ‘robando’ barquillos que repartieron con los que les acompañaban, echando un vistazo a prendas de ropa, o tomando una caña sentados tranquilamente en una terraza con sus largos zancos (de los 6 integrantes del pasacalles, 3 iban en zancos).

La ruta se puso en marcha en la Plazuela de Herrasti, siendo el primer lugar visitado la Oficina de Empleo del Ecyl, donde aprovecharon para limpiar un poco los cristales, limpiando de paso al público cercano. A continuación, siguieron por Cardenal Pacheco y Julián Sánchez (donde rociaron a los más cercanos con gaseosa), para llegar a la Plaza Mayor, donde se detuvieron unos minutos, mostrando uno de los mozos su habilidad con el diábolo.

Tras ello, se introdujeron en la calle Madrid, donde tuvieron que tener cuidado con algunos cables, donde daba la parte superior del vehículo que iba siguiendo su ruta con la conductora/animadora en la parte inferior, un batería poniendo la animación musical con ritmos de swing, jazz y country a media altura, y una trapecista en lo más alto. La meta del pasacalles fue la Plazuela del Conde, donde aquellos que iban en zancos saltaron un poco a la comba antes de lanzar confeti para dar por finalizada la calurosa ruta.